Un gran número de la familia de Perú Fukushima Kenjinkai se reunió el domingo 23, en el auditorio Jinnai del Centro Cultural Peruano Japonés, para rendir un cálido homenaje a mamá y papá, así como para conocer las nuevas experiencias de los becarios de la prefectura de Fukushima.
La directiva institucional, que preside Víctor Sato; el grupo de jóvenes, y el Comité de Damas, presidido por Iris de Nabeta, realizaron un merecido reconocimiento a mamá y papá.
El máximo dirigente fukushimano les dio la bienvenida a los homenajeados y presentó a los becarios.
«Lo que Fukushima me dejó...»
Gracias a la prefectura de Fukushima, Rodrigo Nakamura Gibu (19) tuvo la oportunidad de conocer Japón, especialmente la tierra de sus antepasados y, por primera vez, se reunió con su familia Nakamura que reside en Fukishima. Fueron 10 días inolvidables.
Por la rama paterna, Rodrigo es descendiente de Fukushima y, por la rama materna, de la prefectura de Okinawa. Estudió las carreras de Comunicación y Marketing.
Informó que Fukushima otorga becas a los jóvenes descendientes de Fukushima de Norteamérica y Sudamérica.
Acerca del objetivo de la beca, explicó que fue el conocer y aprender acerca de la prefectura de Fukushima, entender la labor que hace el Gobierno de la prefectura después del desastre ocurrido tras el terremoto, eliminar rumores que se crearon en los lugares afectados por el terremoto, entender las razones de la migración hacia diferentes países de Latinoamérica y Norteamérica, y «dar a conocer nuestro país, cultura y la situación actual sobre nuestro kenjinkai».
Los logros obtenidos como becario, Rodrigo Nakamura se refirió a «Lo que Fukushima me dejó...»:
«Generar nuevos vínculos con mi familia en Fukushima, valorar y conocer la cultura de mis antepasados, como la buena comida, la puntualidad, el orden, la fortaleza, etc., y la riqueza de un intercambio cultural con todos los que participaron del programa».
Beca de idioma japonés
David Sato Takahashi (25), egresado de Administración de Servicios, en el 2018 obtuvo la beca prefectural de Fukushima para estudiar el idioma japonés durante 10 meses.
Precisó que, gracias a esta beca lee, escribe y habla en idioma japonés y, sobre todo, ha conocido la cultura de Japón.
Por la rama paterna, David es descendiente de Fukushima y, por la rama materna, de la prefectura de Hiro-shima.
Al finalizar la ceremonia protocolar, los asistentes se sirvieron el almuerzo.
Enseguida tuvo lugar el programa artístico. Andrea Nakamura Gibu, en compañía de su profesor, tocó el piano.
Los hermanos Valeria y Alonso Nakamura tocaron violín y flauta respectivamente.
El evento concluyó con una baile típico de la prefectura de Fukushima.
Cada uno de los homenajeados recibieron obsequios y participaron en la rifa que tuvo muchos premios.