Por: Magali Miyashiro
Celebrando los 120 años de la inmigración japonesa al Perú se realizó el concierto “Todos vuelven a Furusato” de Cuerdas Nikkei, integrado por Tony Kobashicawa (shamisen, sanshin y kokyu), Percy Rojas (charango) y Ricardo Villanueva Imafuku (guitarra), y Abner de la Sota (vientos andinos) como artista invitado.
Abrieron el show con Coca Kintucha, un huayno instrumental con kokyu; la mezcla de los instrumentos fue muy armónica. A continuación se escuchó otro tema otro instrumental, Furusato / Todos vuelven, pero esta vez con el sanshin, una mezcla original, nostálgica y muy bella.
Luego se contó con la participación de Saori Kanashiro que deleitó a los presentes con Nada sou sou, hermosa voz.
Asadoya yunta fue cantada por Tony Kobashicawa, quien también tocó el sanshin. Hasta la mitad de la canción solo se escuchó el sanshin, después entraron los otros instrumentos. Siguió otro instrumental, El Huascarán, un pasacalle.
Seguidamente entró al escenario Juan Carlos Gibu para ofrecer el tema Kitaguni no Haru, muy buena voz.
Cerraron la primera parte con otro instrumental, El cóndor pasa, enérgico, con el toque diferente del sanshin, pero en armonía.
Luego de unos minutos de descanso, regresó el show con tres instrumentales: Alma, corazón y vida (sanshin), Sakura sakura (shamisen) y Toril (rokushin).
Llegó el turno de Hisae Suguimitsu con Musume ni, linda voz con una interpretación muy emotiva pues la canción habla de la pérdida de una hija, lo mismo que Wawapampay interpretado por Tony Kobashicawa. Fueron temas que llegaron al corazón.
Regresó a escena Juan Carlos Gibu con Sake yo, acompañado del rokushin que junto con la guitarra, el charango y la quena deleitaron con su armonía, lo mismo en el instrumental La Concheperla.
El concierto cerró con Ue wo muite arukou, interpretado por Juan Carlos Gibu y Saori Kanashiro, una canción muy popular, del agrado de todos, que hizo disfrutar de la mágica mezcla de los instrumentos andinos y japoneses.