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En AELU 300 niños celebraron Kodomo no Hi

La Asociación Estadio La Unión, AELU, le dedicó a 300 niños una tarde divertida, con muchos premios y una variedad de bocaditos, con motivo de la celebración del Kodomo no Hi, Día de los Niños, el domingo 5 de mayo.

La responsabilidad de la atención a los niños, en compañía de sus familiares, correspondió al Movimiento de Menores AELU.

En el grass N.º1 de minifútbol, a las 3:00 p.m., se inició el programa. Cada niño recibió tickets para el sorteo, snacks y la pulsera respectiva para participar en las actividades.

El programa se inició con la explicación del origen y significado del Kodomo no Hi.

En Japón, mayo es el mes en el que tiene lugar el Kodomo no Hi, día en que se ensalza el crecimiento y la buena salud de los más pequeños.

Mientras los niños decoraban su koinobori se les dijo que en Japón, en los más altos de los tejados, están estas banderolas tradicionales con forma de carpa que se izan en los días especiales de los niños.

La carpa más grande es el padre. Las carpas más pequeñas son los hijos. Parece que todos se divierten nadando.

Enseguida, tuvo lugar la exhibición de karate a cargo de Raúl Pintando y su alumno.

Los asistentes oyeron que el karate se desarrolló en Okinawa, bajo influencias chinas e indígenas. Se le conoció primero como Ryu Kyu Kempo (boxeo chino) y más tarde como karate do (camino de la mano vacía). Es un sistema de lucha basado en el impacto que alcanzó su máxima efectividad en enfrentamientos de distancias medias.

Generalmente se basa en una fuerte acción muscular para desarrollar fuerza y, por tanto, se considera duro. El aspecto competitivo se ha desarrollado, con subsecuentes modificaciones de la técnica.

«Camino de la mano vacía» es la traducción de los ideogramas japoneses al español. Kara: ‘vacío’, te: ‘mano’, do: ‘camino’.

Se introdujo como arte marcial que permite a la defensa personal sin utilizar armas, solo el cuerpo humano.

Y como estilo de vida: «De la misma manera en que un espejo claro refleja sin distorsiones, o el tranquilo valle devuelve los sonidos, igualmente, un estudiante de karate do debe liberarse de todo pensamiento egoísta y perverso, pues solo con una conciencia y mente limpia podrá, él o ella, comprender aquello que recibe». Es el vacío interno de egoísmo lo que permite el desarrollo equilibrado del karateka y el ambiente que lo rodea.

Cuerpo y espíritu, como elementos inseparables, implican fortalecer al ser humano en su parte física por medio de ejercicios que pongan en funcionamiento permanente cada una de sus partes, y a su mente a aprender el desarrollo de las contradicciones que permiten el perfeccionamiento del carácter. 

De esta forma, el cuerpo y el espíritu aprenden uno del otro en la medida en que se transforman uno al otro.

El karate do, más que un deporte, es una herramienta para entender la realidad, establecer los objetivos y conducir la vida.

De inmediato, se presentó el elenco Matsuri Daiko, interpretando música propia de la prefectura de Okinawa, Japón.

Se formaron grupos para participar en los juegos. 

La fiesta finalizó con la entrega de regalos. Además se sorteó cinco obsequios.