Con una sincera gratitud a los issei, Perú Fukuoka Kenjinkai celebró el 60.o aniversario de su fundación. Fue el viernes 27, con la asistencia de una delegación japonesa, presidida por Masaru Eguchi, vicegobernador de Fukuoka; Isao Kurauchi, presidente interino de la Asamblea Prefectural de Fukuoka; Sadayuki Tsuchiya, embajador del Japón en el Peru, así como de Abel Fukumoto y representantes de instituciones nikkei.
La entonación de los himnos nacionales de Perú y Japón abrió el programa. Continuó con el himno de Peru Fukuoka Kenjinkai.
Enseguida, Eduardo Yshikawa en español y Yukiko Mori en japonés anunciaron un minuto de silencio por los fallecidos.
Sergio Shigyo, presidente de Perú Fukuoka Kenjinkai, les dio la bienvenida y saludo a un gran número de asistentes. «Este año es muy especial porque celebramos el 60.o aniversario de nuestra asociación y tambien estamos en el año de los 120 años de la inmigración japonesa al Perú.
Ante todo, expresó su mayor respeto y agradecimiento a los issei que tuvieron a bien sembrar la semilla en esta tierra fértil que se llama Perú para nosotros, como descendientes, poder continuar el ejemplo y la labor desarrollada por ellos».
Agradeció a las autoridades de la prefectura de Fukuoka que en estos 60 años «nos han apoyado fundamentalmente con las becas a los universitarios y niños, y por lo cual estamos profundamente agradecidos».
El agradecimiento, además, fue para el apoyo de la institucion tutelar, la Asociación Peruano Japonesa.
Destacó que, en la institución, han contribuido con su tiempo, esfuerzo, perseverancia y solidaridad una serie de personas que han desempeñado diferentes funciones en el kenjinkai, ya sea como dirigentes o como entusiastas colaboradoras en las diferentes actividades que se desarrollan. «A ellos también un especial reconocimiento por ser la base fundamental de nuestra institución».
Mencionó que este año, en el mes de noviembre, se celebra en Fukuoka la Décima Convencion Internacional de Kenjinkai de Fukuoka y dentro del programa destaca los 50 años de la primera beca universitaria, que se concedió al Perú, «para lo cual esperamos ir con una delegación numerosa para compartir esta celebración».
De inmediato tuvo lugar el homenaje a socios distinguidos e intercambio de regalos recordatorios.
Luego del brindis de honor, a cargo de Gerardo Maruy, consejero de la APJ, se inició la cena que estuvo animada con un programa artístico.