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APJ Madre de Dios celebra los 120 años de la Inmigración japonesa al Perú

En el marco de la conmemoración de los 120 años de inmigración japonesa al Perú, los integrantes de la APJ Madre de Dios llevaron a cabo diversas actividades entre las que destacaron el campeonato de fulbito interinstitucional, la exposición de fotos antiguas de la inmigración japonesa a Madre de Dios y la romería al mausoleo de los pioneros que inició con una misa de acción de gracias el 3 de abril pasado. 

Asimismo se firmó el convenio interinstitucional para la conversión del Cementerio de los Pioneros en Patrimonio Histórico Cultural de Madre de Dios entre el alcalde provincial de Tambopata, el gobernador regional de Madre de Dios, la Sociedad de Beneficencia Pública de Puerto Maldonado y la Asociación Peruano Japonesa de Madre de Dios. 

Se realizó además entrega de diplomas de honor a los socios mayores de edad y colaboradores. Durante la misa de acción de gracias celebrada por el Párroco de la Parroquia «Nuestra Señora del Rosario» P. Macario López, el gobernador de Madre de Dios, Luis Hidalgo Okimura, pronunció un discurso de homenaje a los inmigrantes japoneses:

«Llegaron con el anhelo de encontrar un lugar donde vivir dignamente, una tierra propia, un trabajo digno, una familia. No escatimaron esfuerzos para conseguirlos, sobreponiéndose a las añoranzas de todo aquello que todo ser humano más ama: la patria, la cultura, la familia. Por eso, no renunciaron a su nacionalidad, a su idioma e incluso formaron hogares entre ellos, en la medida en que las circunstancias les permitieron. 

Nosotros, portadores de sus ADN, los recordamos hoy con reverencia y gratitud. Tuvieron el valor de viajar miles de kilómetros para fijar aquí su morada, dejando huellas de su presencia en la formación de nuestros pueblos y nuestras familias. Asumieron nuestra cultura y nos transmitieron la suya.

Esta tierra que los acogió en vida ha recibido amorosamente sus restos, nosotros escribimos sus nombres para que sean recordados en la posteridad y elevamos nuestras plegarias para que el Dios de todos los pueblos y de todas las razas les conceda la paz eterna.

Gracias, japoneses, por haber venido a Madre de Dios y feliz día a todos los nikkeis», señaló.