En el Día Mundial de la Salud los médicos del Policlínico Peruano Japonés realizaron el chequeo médico general en el colegio Hideyo Noguchi, programado como una de las actividades importantes de la celebración en homenaje a los 120 años de la inmigración japonesa al Perú.
Desde tempranas horas en alegre caravana los profesionales de la salud del policlínico llegaron a Chacra Cerro ofreciendo con cariño, entrega y mucha sensibilidad social su apoyo a los entusiastas alumnos hideyinos, emulando al célebre médico que dio su vida por la humanidad, el doctor Hideyo Noguchi.
Anualmente, el Policlínico Peruano Japonés realiza el examen médico general en cada colegio de la colectividad nikkei, siendo la escuela de Chacra Cerro la primera en recibir este servicio de proyección social, a solicitud de su directora Juana Miyashiro a Shozo Kitsuta y Elena de Kohatsu, extendiéndose luego a todos los colegios nikkei en resguardo de la salud de los niños y jóvenes.
Esta jornada de salud contó con la presencia de varios médicos que contaron con el apoyo de un destacado grupo de enfermeras y técnicos en enfermería en diversas especialidades apreciándose la destacada coordinación de la licenciada Carolina Campomanes.
Se destacó la presencia de Miriam Chig Kamt, gerente del policlínico, a quien se agradeció por esta especial deferencia de estar en contacto con toda la familia hideyina, su preocupación y ser partícipe directa y activa del chequeo médico.
En esta oportunidad se realizaron un total de 444 consultas médicas en Medicina General y las especialidades de Pediatría, Ginecología, Odontología, Traumatología, Dermatología, Oftalmología y Otorrinolaringología, siendo beneficiados los alumnos de los tres niveles así como los padres de familia y profesores mediante las atenciones en densitometría, presión arterial y pruebas de colesterol. Asimismo, previo al examen médico se realizó un examen parasitológico a todo el alumnado de los niveles de inicial y primaria.
Siendo tan significativa la ocasión y en agradecimiento por la labor, el esfuerzo y dedicación de los médicos, enfermeras y técnicos, la directora del plantel le hizo entrega de una plantita de bambú apreciada además de sus propiedades curativas, por ser símbolo de rectitud, fortaleza, vitalidad, paciencia, constancia y perseverancia, cualidades que reflejan el quehacer profesional de toda persona que dedica su tiempo y esfuerzo por brindar bienestar a la humanidad y representa el camino recorrido desde hace 120 años por la comunidad peruano japonesa por unir los lazos de amistad entre Perú y Japón.
La labor anual que realiza el Policlínico Peruano Japonés, es una labor muy encomiable que silenciosamente realiza APJ, como parte del programa de proyección social y beneficia a cientos de escolares y familiares de la comunidad nacional en general.