Luis Huemura Yoshimoto, presidente de la Asociación Peruano Japonesa es el primer sansei que asumió este importante cargo. Desde el inicio de su gestión las cosas no fueron fáciles para él, pues le tocó tomar acción frente al terremoto y tsunami en Japón.El resultado fue que se logró convocar a los nikkeis para trabajar bajo la bandera de la solidaridad.
En esta entrevista Huemura nos habla del año que se va, de lo que se logró y lo que falta por hacer dentro del ente matriz de la colectividad peruano japonesa.
Este año le tocó iniciar su labor como presidente de APJ tomando acciones frente al terremoto que azotó Japón
Sí, como dices, después de juramentar, al día siguiente nomás, nos tocó vivir el terremoto de amanecida, en donde tuvimos que actuar muy rápido por el estado de alerta. La gente respondió muy bien. Pero hay cosas que siempre nos sorprenden, por ejemplo los ojiichan y obaachan del Callao, que era uno de los sectores donde probablemente llegaría el tsunami, no se querían mover, y no lo hicieron, eso nos tuvo mucho más atentos, hasta que pasó la olita por el Callao. Eso nos enseña que los koreishas quieren su hogar y mostraron gran valentía, que nos empujó a nosotros a quedarnos con ellos para estar tranquilos.
¿Qué destaca de todas las iniciativas que vinieron después?
Que esto unió a la colectividad nikkei y sobretodo a los jóvenes, es algo que no se veía desde hace mucho en la colectividad, todos pusieron el hombro. Se percibió mucho kimochi y un sentimiento que no se pierde, el de la solidaridad, de unirnos para salir juntos de los momentos difíciles, trabajando integradamente.
¿El trabajo con los jóvenes fue uno de los pilares en este año?
No es un pilar de este año, sino es un trabajo de muchos años en el que se busca la participación de los jóvenes, lo que he hecho es cambiar un poco el enfoque, en el sentido de darle a ellos las herramientas que necesitan no para ser directivos, sino para ser buenos hombres y mujeres en el futuro. Con el tiempo y como agradecimiento ellos se lo van a dar a las siguientes generaciones para lo que se involucrarán como directivos.
Si no eres el presidente de APJ más joven, sí eres el primer sansei, ¿Cómo asumiste este reto?
Hay que agradecer que los nisei nos dieron a todos los sansei la oportunidad, para nosotros es dar las gracias porque estamos donde estamos gracias a ellos, pues se preocuparon en darnos buena educación, la cultura y costumbres japonesas. Entonces somos el reflejo de lo que ellos ayer sembraron. Esto es para mí una forma de agradecimiento por todo lo que he recibido en mi vida, no solo como dirigente en la APJ, sino en el kenjinkai (Yamaguchi), en los colegios y las instituciones en que me ha tocado trabajar.
¿No te pareció que el año se te hizo corto cumpliendo con las actividades ya programadas para todos los años, los imprevistos y además tratar de abarcar un poco más?
Sí, el año se ha ido muy rápido, pero si no hubiera pasado esto, no hubiera ayudado a que los mayores se dieran cuenta de que estamos preparados como siguiente generación, que estamos listos para afrontar cualquier emergencia. Y en este sentido se vio que la gente tenía mayor adrenalina para trabajar, todos empujamos hacia un mismo norte, siempre las cosas difíciles hacen que la gente se vuelva a unir y pensar en qué queremos dejarle a las siguientes generaciones, porque podemos tener distintas posiciones, pero hay un fin común, que es el bienestar de la colectividad nikkei, entonces lo que debemos hacer es unirnos.
Este 2011 es un año movido
No esperaba que fuera un año tan movido, porque me ha tocado la inauguración de la Clínica, el terremoto, visitas, el TLC, cambio de gobierno, etc, pero creo que se ha llevado bien, sé que he fallado en algunas cosas, pero si uno no las hace tampoco se equivoca y a mí me enseñaron que equivocarse es una forma de aprendizaje y la vida es así, si se arriesga no se gana, y sabemos que cuando hay errores, hay amigos que te ayudan a corregirlos y a mejorar.
A puertas de finalizar tu período presidencial ¿cuáles han sido los objetivos alcanzados?
Yo creo que el logro mayor ha sido la integración, el trabajo en equipo, la participación de los jóvenes.
¿Sientes que te faltó tiempo para hacer algo?
Yo creo que siempre falta tiempo en la medida que se tengan proyectos a largo plazo, pero siempre hay que iniciarlos, debemos pensar que los directivos somos aves de paso, que lo que dejemos sembrado alguien lo cosechará por lo que debemos preocuparnos por el inicio. Algo que hemos comenzado, gracias al departamento de idiomas, es mejorar el idioma japonés a futuro, apuntamos a difundirlo más en los jóvenes y a posicionarlo más en la sociedad peruana.
En Japón nos ven como una colectividad que marca el paso en la región, tanto en la COPANI como en el Kaigai Nikkeijin Kyokai nos tienen en un buen nivel, pero lo que nos está faltando es el tema del idioma japonés, en lo que ya estamos trabajando, el otro mes tendremos una reunión con Japan Foundation y la embajada de Japón para ver este tema.
Ser presidente de la APJ es como llegar a lo máximo dirigencialmente dentro de la colectividad nikkei, ¿qué sigue para ti?
Es un honor estar aquí y una gran responsabilidad, pero sobre todo es el agradecimiento, yo estoy aquí para trabajar, no por figuración o por reconocimientos a futuro. Creo que todos los nikkeis desde cualquier área que nos toque trabajar lo hacemos por agradecimiento a los primeros inmigrantes, que nos enseñaron bien. ¿Qué viene después?, la verdad que no sé, la vida te va poniendo cosas y hay que tratar de aprovecharlas, lo que venga lo voy a tomar con mucha responsabilidad.
NAVIDAD SOLIDARIA Y RECUERDOS DE FAMILIA
En tu familia ¿Cómo celebran la Navidad?
Lo que hacemos con mi familia y amigos es reunirnos para que nuestros hijos no pierdan ese sentimiento de unión y amistad muy importante. Siempre primero es la familia, la pasamos sin hacer muchos aspavientos, les damos obsequios a los más chicos. Todos compartimos y participamos de la cena, cada uno lleva algo, cocina algo, desde el más chico.
¿Algo especial para este año?
Lo más importante en este año es que mi hijo, el más chico, Franco, escribió una carta a Papá Noel pidiendo que quiería ir a entregar los juguetes que ya no usaba a los niños pobres para que pasen una bonita Navidad, eso no lo esperábamos, nos llenó de alegría que tenga estos sentimientos, es algo interesante porque vio lo que hicimos en Contigo Japón y se preocupa por los que menos tienen.
¿Ya lo llevaste a entregar lojuguetes?
Uno de estos fines de semana vamos a llevar lo que juntemos a algunas iglesias de Lurín, es algo que venimos haciendo con la familia y amigos desde hace algunos años atrás. Es la mejor forma de enseñarle a los chicos que lo poco que podamos tener es mucho para otras personas y así aprendan a ser solidarios.
¿Hay alguna Navidad que recuerdes?
Sí, cuando mis tíos preparaban las cosas y yo por travieso en la casa de mi obaachan agarré un triciclo y me caí, en ese momento me escondí porque me había roto el brazo, me llamaron doblemente la atención, por no avisar y por agarrar el triciclo antes de navidad. Entonces pasé una Navidad enyesado, no pude jugar mucho. Pero al año siguiente me pasó lo mismo, no aprendí la lección y me rompí el otro brazo.
¿Qué mensaje para los los lectores de Perú Shimpo?
Mis sinceros deseos para que pasen una feliz Navidad, que la pasen en familia, disfrutando de los hijos y los padres. Tengan empuje, esfuerzo y garra para salir adelante el próximo año, algo que nos enseñaron nuestros abuelos.