La parroquia Santa María Madre de la Iglesia abrió sus puertas a las 4:00 p.m., el domingo 13 de agosto. Al pie del altar fueron colocados tres recipientes para encender y poner incienso.
De esta manera, la iglesia católica le dio la bienvenida a la colectividad nikkei para celebrar el Obon, festividad budista que honra a los antepasados fallecidos.
Jorge Kunigami, presidente de la Asociación Peruano Japonesa; Rosa Aniya, presidenta de la Asociación Femenina Peruano Japonesa; el padre Luis Guibo, vicario pastoral peruano-japonés, así como un considerable número de feligreses, colocaron osenko y elevaron oraciones por sus ancestros fallecidos.
Al finalizar este acto conmemorativo, a las 4:30 p.m., el sacerdote Guibo inició la misa dominical.
Dijo que la celebración del Obon es una manera de agradecer el «ejemplo de nuestros antepasados».
Resaltó los valores de trabajo, honestidad y respeto.
La aceptación de la parroquia Santa María Madre de la Iglesia a la ceremonia del Obon, se relacionada por el padre Guibo con la interculturización, término que en la Iglesia católica significa la armonización del cristianismo con otras culturas.
En tal sentido, se refirió a la similitud de la colocación del incienso u osenko.
Jorge Kunigami y Rosa Aniya participaron en la entrega del cuerpo y la sangre de Cristo.
Esperanza Tabata y Florentino Tabata dieron al padre Luis Guibo el pan y la uva.
Rosa Nakamatsu, directora del Centro Recreacional Ryoichi Jinnai, entregó una canasta con galletas japonesas, que fueron obsequiadas a los asistentes al finalizar la misa.
Obon en Japón
El Obon está considerado como una de las celebraciones más importantes en Japón. Se da entre el 13 y 16 de agosto. En estas fechas, los japoneses visitan los cementerios para limpiar y poner flores en las tumbas de los familiares fallecidos.