El pasado lunes 14 de noviembre se realizó, en el auditorio del Congreso de la República «Juan Santos Atahualpa», la presentación del libro La esposa del coronel, de la escritora colombiana Norha Mendieta. Al evento asistieron los comandos Chavín de Huantar, exrehenes de la Embajada del Japón y distintas autoridades.
El acto de apertura estuvo a cargo del congresista y presidente de la Liga Parlamentaria de Amistad Perú-Japón, Marco Miyashiro, quien dio la bienvenida a los asistentes y rememoró su experiencia como exrehén.
«En la noche de la toma de la embajada fui testigo de tres actos heróicos: el primero, de Michel Minnig, de la Cruz Roja Internacional, que pese a todas la amenazas de los terroristas exigió hablar con los responsables de la acción. La trascendencia de ese acto heróico fue que los terroristas se mostraron más predispuestos al diálogo. Cuando fuimos introducidos a la residencia fui testigo de un segundo acto heróico: la del señor embajador del Japón Morihisa Aoki, quien al ver que los emerretistas querían colocar explosivos en las ventanas para evitar una acción de fuera, se sentó en la ventana y exigió hablar con los responsables. Fue tanta la entereza con la que se enfrentó al terrorista que se vio obligado a llamarlo al lider Serpa, quien dispuso que no se coloque los explosivos en la ventana. El tercer acto heróico fue cuando estábamos en la escalera y el «Arabe», uno de los terroristas, tomaba nota de la identidad de cada uno de ellos. Yo estaba atrás de un señor de terno y me llamó la atención que cuando se identifica le dice que se quería quedar. Se trataba del sacerdote Juan Julio Witch, quien dijo: «Voy a ser más útil adentro que afuera». El ejemplo de este señor me dio fuerza moral. En los días posteriores, se encargó de atender la parte espiritual de los rehenes a pesar de que el MRTA le hizo saber que cuando él quería se podía ir. Pero decía: ‘‘No, yo me quedo’’».
Seguidamente, el excongresista Samuel Matsuda, y presidente de Uruma-shi del Perú, agradeció a Miyashiro por organizar la presentación.
«Norha Mendieta es mi amiga durante varios años. Es fonoaudióloga, escritora y novelista, nacida en Pamplona (Colombia). Para nosotros es muy plausible que una persona sudaméricana se haya interesado en difundir este hecho que ha ocurrido hace 19 años precisamente. La operación «Chavín de Huantar» fue catalogada por todos los ejércitos del mundo como una de las operaciones ejemplares para derrotar al terrorismo».
A continuación, el general (r) E.P. Willians Zapata, primer comandante de la operación «Chavín de Huantar», agradeció a la autora del libro por la invitación. «Luego de leer atentamente la novela puedo darme cuenta que la señora Mendieta se interiorizó bastante en lo que es el Perú. Y me refiero a todo. Su comida, la personalidad de pueblo. Arequipa. Lima. Cita nombre de calles, dulces, refrescos y una serie de hechos y cosas que nos identifican en Sudamérica. La autora del libro combina la realidad con la ficción de una manera muy interesante. El coronel al que hace referencia no es nadie de la patrulla, ni Valer, ni Jiménez, el personaje muere de un disparo desde una de las ventanas. De allí empieza toda la historia; del presente al pasado, acomodando todo de una manera muy interesante. No es complicada la lectura de la novela.»
La autora, Norha Mendieta, inició su ponencia agradeciendo al público asistente y a los panelistas. «El final de un trabajo lo completan los lectores. Espero que al leerla opinen sobre ella y tengan un comentario respecto a la novela».
Sobre por qué escribió la novela, señaló: «Venía de Montevideo de haber presentado otra novela y unos meses antes conocí aquí en Lima a unos amigos: Manolo, Fernando y Eduardo. El 20 de julio, día de la independencia de Colombia, me llamaron para saludarme. Eso no es una costumbre colombiana. Me llamó mucho la atención. Le comenté a mi esposo: «Creo que debería escribir una novela donde haya tres amigos peruanos». Estaba en ese momento terminando mi otra novela y cuando venía de Montevideo para Lima, en las revistas que hay en el avión vi un artículo sobre la operación «Chavín de Huantar». Le dije a mi esposo «Creo que uno de los personajes de mi novela debe ser un comando Chavín de Huantar» y al llegar a Lima le dije que me llevara al lugar donde estaba ubicada la otrora residencia».
En el 2008 se contactó con Samuel Matsuda, a quien le relató cómo habían sucedido los hechos y el que le parecía maravillosa la idea de escribir la novela. Regresó a Colombia y se documentó sobre el tema. Año y medio después le dijo a su esposo: «Yo no puedo escribir una novela si no voy a Lima. Tengo que respirar el aire, tengo que conocer los personajes, y aquí empecé a trabajar, a investigar, a entrevistar; y tuve la suerte que el almirante Giampietri ilustrándome acerca del suceso. La novela no es un documento histórico. Van a encontrar mucha ficción», añadió.
Al finalizar se sortearon tres libros entre los asistentes.