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Yobiyose migración por llamado

El primer día de este mes, diciembre, el Museo de la Inmigración Japonesa Carlos Chiyoteru Hiraoka inició la exposición de la pieza del mes denominado "Yobiyose: migración por llamado".
    Una foto familiar de la inmigración japonesa, un  baúl, ropa, utensilios documentos, abanico, entre otros objetos que datan de 1923 forman parte de la exhibición, que puede ser apreciada hasta fines de este mes.
    De acuerdo al documento elaborado por el Museo de la Inmigración, luego de más de 20 años de iniciada la inmigración japonesa al Perú (1899), empezó una nueva etapa: el Yobiyose (yobi = llamar, yose = acercarse) o "migración por llamado"; que se produjo por la necesidad de los japoneses de reunirse con sus seres queridos que habían dejado en el Japón y así poder compartir su vida en el Perú.
    Señala que esta etapa se presentó entre 1923 (año en que culmina la migración por contrato de trabajo) y 1936, cuando se expide un decreto que establece una cantidad límite de inmigrantes por nacionalidad.
    El documento explica que para realizar los "llamados", tenía que cumplirse ciertos requisitos legales y no era posible viajar sin ser financiado por un pariente con solvencia económica demostrada. La solicitud debía ser aprobada por la Sociedad Central Japonesa del Perú, que la enviaba al Consulado japonés en Lima, que se encargaba de tramitar el pasaporte. Fue así como pudieron llegar las esposas e hijos, y otros familiares como sobrinos y cuñados.
    Sharon Yara Mori, guía del Museo de la Inmigración Japonesa, detalla que en la exposición una maleta con pocos objetos personales, como ropa, utensilios, amuletos, entre otros, pero cargada de recuerdos de la tierra natal era el sencillo equipo que trajeron los inmigrantes japoneses, quienes encontraron en el Perú no solo el renovado afecto de quienes vieron partir de Japón antes que ellos, sino la esperanza de un mejor futuro.