Por: Christian Hiyane Yzena
El presidente de Perú Oita Kenjinkai conversó con Perú Shimpo sobre el origen de la asociación prefectural y de la situación que esta atraviesa. Pese a ser un kenjinkai pequeño, siempre ha sabido salir adelante. Ahora, sin embargo, afronta diversos problemas como consecuencia del poco número de descendientes que tiene en el Perú, y no reciben ninguna ayuda de la prefectura japonesa.
¿Cuánto tiempo tiene Perú Oita Kenjinkai?
No tiene una fecha exacta de fundación. Hemos sido una agrupación pequeña siempre. Ahora hay mucha integración con otros kenjinkai, por eso algunos prefieren estar en otros por diferentes razones. Somos 15 familias, en total, con sus familiares, llegaremos a 80.
¿Quiénes participaron en su fundación?
El primer presidente fue Gonsuke Suguimaru, que también ocupo el mismo puesto en la Sociedad Central Japonesa. Vino en 1930, ingresó al Callao junto a mi padre, Umekawa Higuchi. Primero fue presidente el señor Suguimaru y después mi papá. Estaremos hablando de los años 50. Cada uno daba una cuota.
¿Esto se mantiene?
Exactamente. Ahora a instancias de APJ estamos en vías de formalizarnos y justamente viendo los estatutos, en base a un borrador que han preparado lo abogados de la asociación nikkei.
¿Cómo se hará este proceso de formalización?
Hicimos un censo. Se realizó hace ya dos años y todo eso se pasó a APJ. El documento señalaba quiénes eran descendientes directos de Oita Kenjinkai, porque no hay ninguno ya de los oriundos. Todos han fallecido. Entonces son hijos, nietos, bisnietos de los que vinieron de allá.
¿Desde cuándo ejerce la presidencia?
Lo que pasa es que yo ya tengo varios años. Desde el 87, el señor Raimundo Suga antes de fallecer me encargó esta responsabilidad. Y él fue quien organizó los tanomoshi. Eso nos ha permitido tener reuniones mensuales entre algunos, no todos participan.
¿Cómo va la participación de los jóvenes?
Allí lamentablemente nos cruzamos con otros kenjinkai. Porque en el caso de algunos están en Kagoshima, otros en Ehime por el vínculo de matrimonio. No hay mayor incentivo para participar en nuestro ken. Hay un ejemplo cercano de los hijos de uno de los socios que han preferido ir a Kagoshima porque han recibido becas. Oita no tiene becas.
¿Por qué no reciben becas?
Porque la prefectura es muy pobre y han cambiado de prefecto. El nuevo prefecto dijo: «Bueno, para qué vamos a seguir ayudando a los de Oita de Perú?»
¿Sí los ayudaban?
Anteriormente, cuando había otro prefecto. Hasta el 2007. Desgraciadamente, la nueva autoridad dijo: «Hay que priorizar los egresos». De la región Brasil y Estados Unidos reciben la atención. Argentina tiene menos que nosotros. No tenemos beca ni tampoco subsidios que recibíamos. Actualmente nos mantenemos por los donativos de cada familia.
¿Usted conoce Oita?
Sí. En dos oportunidades he viajado. Allí nos encontramos con mi primo, que también ya es veterano, nos atendió, nos hizo pasear. Oita tiene varios distritos, la capital es Beppu y destaca por los baños termales. Hemos tenido varios dekasegi y varios becados también de Oita, pero después se desentendieron de la agrupación nuestra.
¿Y APJ tiene algún compromiso con ustedes?
El compromiso nuestro está basado en las coordinaciones mensuales que tenemos, las reuniones interkenjinkai. Justamente Abel Fukumoto, que fue el que inició esto de las reuniones mensuales, también está emparentado con los Kawajara, porque está casado con una descendiente también de Oita.
Estas reuniones interkenjinkai que organiza APJ ¿les favorecerá con su prefectura japonesa?
No sabemos exactamente. En realidad cuando hubo oportunidad de viajar a Nihon y tratamos de establecer vínculos con nuestra prefectura, (nos dimos cuenta que) ellos realmente tienen poco interés en nosotros. Hay que ser honestos. Depende, pues, de cómo enfoque cada autoridad ese vínculo que podríamos establecer nosotros con nuestra matriz de nuestros ancestros.
¿Por qué no hace un llamado a los descendientes de Oita para que puedan inscribirse en la asociación?
Hay una invitación formal desde hace mucho tiempo para que ellos puedan plegarse a Oita, por ejemplo, en el caso del tanomoshi. Ya esto tiene más de 20 años. Y nos reunimos en diferentes lugares cada tercer sábado de mes. (Se puede pedir información también en la Asociación Peruano Japonesa.)
Más datos
Higuchi Higuchi (68) es ingeniero industrial egresado de la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI). Estudió la primaria en Santa Beatriz (Jishuryo) y la secundaria en la G.U.E. Alfonso Ugarte. Fue uno de los fundadores del Estadio La Unión, «desde 1954, ayudé a limpiar el campo recogiendo las piedritas de la chacra». En los inicios jugó béisbol por el club Okayama en las categorías infantiles y juveniles, pero tuvo que dejarlo por los estudios universitarios. Actualmente defiende los colores del Unión Pacífico en la categoría Máster 60.