Por: Ángel Shirota
Luego de cinco años, nuevamente se celebrará el festival de los uchinanchus y sus descendientes en el mundo, quienes participarán en actividades programadas con el objetivo de integrar a nuestras familias, presentes en más de 20 naciones.
Dentro del itinerario del Uchinanchu Taikai se programarán variadas actividades: culturales, deportivas, exposiciones, entre otras, como las apoteósicas ceremonias de apertura y de cierre, con inolvidables presentaciones artísticas, conferencias con temas de importancia (identidad, historia, integración, etc.) para todos los uchinanchus, con reuniones de confraternidad con sus distintos shi-cho-son y el desfile central en la calle principal de Naha «Kokusai Dori», donde las delegaciones de los distintos países son ovacionadas y agasajadas por sus hermanos uchinanchus.
Los asistentes tendrán la gran oportunidad de visitar los fabulosos lugares turísticos de la isla: Shuriyo, Himeyuri, Onna son, Ishigakijima, Churaumi; probar su exquisita comida, como el delicioso Okinawa soba o un humeante ashitibichi en el mercado de Makishi, y descubrir sus raíces en sus shi-cho-son.
Asimismo, los descendientes y todos los hermanos del mundo donde palpite el sentimiento de Uchina, sea por nacimiento o por adopción, podrán conocer su vasta cultura, sus lugares históricos, como los asentamientos del mágico reino de Ryukyu, y sentir la calidez del pueblo uchinanchu viviendo de cerca esta maravillosa experiencia que incluirá emotivos encuentros familiares.
Como en todas las versiones, una gran cantidad de peruanos participarán conformando una ordenada y muy entusiasta delegación, que además destacará entre un mar de banderas peruanas. Ofrecerán además distintas muestras del folclore peruano, lo que seguramente deatará la admiración de los asistentes. Y es que ya es tradicional destacar como la mejor delegación, y el presente año seguro será del mismo modo.
Varias delegaciones adscritas con las agencias de viajes de nuestra colectividad han partido disfrutando sus variados paquetes turísticos. Afortunadamente, las distancias se hacen más cortas por la tecnología y las facilidades actuales, pues antes, viajar a la tierra de nuestros ancestros era una odisea. Para muchos será la oportunidad de realizar un sueño, y para numerosos viajeros será la ocasión de continuar gozando de nuestras tradiciones y sobre todo de compartir como «hermanos» en la isla.