El viernes en la galería de arte Ryoichi Jinnai del Centro Cultural Peruano Japonés se inaugurará la muestra “22 días en País: Homenaje a Víctor Humareda”. La cita es a las 7:30 p.m.
Desde su muerte en 1986 la fama del pintor Víctor Humareda (Puno, 1920) ha ido acrecentándose por motivos estrictamente artísticos pues aunque contó con una aureola de celebridad en vida, aquella venía entonces asociada a la imagen del personaje estrambótico que él inventó de sí mismo y que le placía representar constantemente.
El 21 de noviembre de 2011 se cumplieron veinticinco años de su fallecimiento y por esta razón, tres artistas jóvenes que admiran su obra, también egresados de la Escuela Nacional de Bellas Artes y que han visitado París, se reúnen en esta muestra que tiene como fin evocar a Humareda y fabular sobre uno de los momentos cruciales en la vida del puneño: el lapso de aquellas pocas semanas de su estadía en la Ciudad Luz que tanto anheló y de la que, por diversos motivos, huyó horrorizado. Fue al regresar de ese viaje que Humareda acuñó la frase: “Tacora es más lindo que París”.
“José Luis Carranza, Israel Tolentino y Luis Antonio Torres Villar tuvieron de alguna manera presente a Humareda durante sus caminatas por las calles de París. Los dibujos y grabados de Tolentino y Torres Villar tratan de ‘reconstruir’ el periplo de Humareda en dicha ciudad mientras que, en sus acuarelas, Carranza recurre a la reinterpretación de varios de los personajes emblemáticos de la pintura del desaparecido artista”, señala Manuel Munive, curador de la muestra.
“Los fotógrafos Susana Pastor y José Chuquiure participan del mismo homenaje con dos conjuntos: la serie de Pastor es documental en tanto registró al pintor en su hábitat del Hotel Lima y la de Chuquiure constituye una mirada en blanco y negro sobre algunos de las ‘locaciones’ urbanas limeñas pintadas por Humareda proponiendo un recorrido que se ve singularizado por la distorsión de las imágenes capturadas mediante la cámara pinhole”, precisa Munive.
La muestra ha sido enriquecida mediante una selección de dibujos de Humareda prestados por el coleccionista José Fernández así como por la proyección del cortometraje realizado en 1982 por Emilio Moscoso y Francisco Lombardi.