El domingo 20 se realizó, en el local de Lima Nikko, la ceremonia de juramentación e instalación de la junta directiva de la Asociación Perú Uruma Shi para el periodo 2016-2017, presidida por Samuel Matsuda Nishimura y conformada, en su mayoría, por jóvenes.
En este acto, que reunió a un centenar de miembros de esta entidad okinawense, el presidente saliente, Jorge Kawazo, expresó su agradecimiento a quienes lo acompañaron en su gestión directiva, a los asociados y a las instituciones que brindaron su colaboración para el mejor desempeño de sus funciones. Luego, procedió a juramentar a los miembros de la nueva Junta.
Además de Matsuda Nishimura, integran la Junta Directiva Angie Shimabukuro (primera vicepresidenta), Celina Shimabukuro (segunda vicepresidenta), Claudia y Angie Matsuda (secretarias), Ricardo Toyama (tesorero), Luis Antonio Matayoshi Hirakawa (protesorero), y los directores: Keiko Enobi (Comité de Damas y Asuntos Sociales), Nancy Kamimoto de Makikado (Organización), Emiko Shimokado Alarcón (Cultura), Ami Ishisaka Ireijo (Jóvenes), Augusto Taira Shimabukuro (Deportes), Selena Matayoshi Ruiz (Actividades Especiales) y Roberto Yogui Matsudo (Comunicaciones y RR. PP.). Los consejeros son Alejandro Gushiken, Hugo Kaneku, Miguel Kaneku, Jorge Kawazo, Alejandro Maeireizo, Enriqueta Maeki, Ikuko Shimabukuro, José Taira Higa, Norma Tengan y Antonio Yzena Shinzato.
Matsuda fue el primer presidente de Perú Uruma Shi, tras la fundación de la institución el 1 de octubre del 2006. Por lo tanto, por segunda vez y por decisión unánime, asume la dirección en este año del décimo aniversario institucional.
«Cuando los descendientes y personas vinculadas a Gushikawa, Katsuren y Yonashiro decidimos fundar Perú Uruma Shi como un ente integrador y representativo, [lo hicimos] con la finalidad de cultivar las relaciones de amistad, unión y solidaridad entre todos los urumanchu. Perú Uruma Shi nació en memoria, homenaje y respeto a nuestros queridos padres y abuelos que nos dieron vida, historia, ejemplos y valores, y como un compromiso con las generaciones futuras para que sepan cuáles son sus raíces ancestrales y sientan orgullo de su identidad urumanchu», dijo Matsuda.
Mostrando alegría y satisfacción por estar rodeado de jóvenes muy capaces y de buena voluntad, Matsuda manifestó que había aceptado el desafío de esta directiva un régimen de transición de la «vejentud» a la juventud para que en el futuro sean los jóvenes los que conduzcan la institución con sus propias ideas, sin que se pierdan los propósitos primigenios. «Uruma es más que una simple entidad, es un sentimiento», remarcó Matsuda al presentar a cada uno de los miembros de su directiva.