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Conferencia «Peruanos que cruzan fronteras»

El martes 15 de marzo se realizó en el Dai Hall del CCPJ la mesa redonda «Peruanos que cruzan fronteras», que estuvo a cargo de destacados especialistas.

El evento inició con las palabras del vicepresidente de la APJ, Eduardo Yanahura, quien dio la bienvenida a los asistentes. 

Como parte de los temas principales, se trató el perfil de la segunda generación de migrantes al Japón, quienes tienen una experiencia distinta a la de sus padres, que llegaron como dekasegis; el caso de los niños y jóvenes que retornaron al Perú y pasaron por un proceso de adaptación; y la vida de los dekasegis en Japón.

El primer panelista fue el Dr. Matsuo Tamaki, profesor principal de la Facultad de Estudios Internacionales de la Universidad de Utsonomiya y doctor en sociología por la Universidad de Tsukuba. Su investigación está centrada en la problemática de las clases sociales bajas en Japón contemporáneo, globalización y migraciones. 

Tamaki inició su exposición haciendo una descripción de los peruanos en Japón. Presentó los resultados de dos investigaciones realizadas a dicha comunidad: la primera, una entrevista que se realizó a ocho personas; y la segunda, una encuesta a 141 personas. Los resultados principales los resumió en cinco puntos: el primero es que todos llegaron a Japón a través de un intermediario, este destino se presentó como una oportunidad. El segundo punto, ellos no sabían nada sobre las condiciones laborales. El tercero, la mayoría de ellos no dominaban el idioma japonés. El cuarto, todos tenían como objetivo trabajar dos o tres años, pero la mayoría se ha quedado a vivir allá. Por último, todos tenían mucho interés por la educación de sus hijos. Según la encuesta realizadas a 141 personas, el 29.1% respondió que pensaba quedarse en Japón; y el 27.7%, regresar al Perú. El resto no contesta.

El segundo expositor fue José Bravo Kohatsu, oriundo de Lima, quien estudió hasta el tercero de primaria en el colegio La Victoria; luego, hasta los 21, en Japón. Cuando regresó al Perú enseñó japonés. Fue coordinador del Donguri club y formó el grupo Shaberankai. Después, viajó de nuevo a Japón e ingresó a la Universidad de Utsonomiya, donde se especializa en Intercambio Internacional.

«Cuando los alumnos de padres dekasegis hacen la comparación entre el trabajo que hacen sus padres, se siente bastante, pues en el caso de los japoneses la mayoría trabaja en oficina, mientras que los padres de los extranjeros trabajan en fábrica, como obreros. Esos chicos ¿a qué se enfrentaron? La mayoría escuchaban a sus padres decir que en unos años regresarían a Perú, entonces ellos no pudieron proyectarse un futuro en Japón», comentó Bravo Kohatsu.

La tercera expositora, Ana Sueyoshi, ostenta un doctorado de Economía Política Internacional por la Universidad de Tsukuba, además, es licenciada en Economía por la Universidad del Pacífico. Actualmente, es profesora asociada en el Departamento de Estudios Sociales en la Universidad de Utsunomiya.

En su exposición, presentó una muestra que incluye a 128 alumnos de diferentes colegios nikkeis en los años 2008 y 2009. La mitad nació en Perú y la otra mitad en Japón. El 84.5% eran nikkeis, 26.3% vivieron en Japón por más de 10 años, el 47.4% tenía un nivel de japonés que no le permitía entender las clases en los colegios japoneses. Solo el 30% tenía clases de nivelación de japonés en las escuelas niponas. A más del 70%, le gusta Japón.

Algunos otros resultados cuantitativos señalan: solo el 35.6% vive con sus padres, 40.2% vive con su madre y el 23.2% vive con abuelos o tíos. El 60.5% tienen a ambos padres en Japón y solo el 33.2% solo al padre. Más del 27.8% se comunica con sus padres que están en Japón casi todos los días, menos del 30.6% una vez por semana y 14.9% 1 o 2 veces al año.

El 30.4% se ha visto con sus padres que están en Japón hace un año, el 36.2% hace dos años; y el 16.7% hace más de 10 años que no los ven.

Seguidamente, intervinieron Pedro Makabe, la profesora Patricia Nakamura, la directora del colegio La Victoria, Lorena Ponce, y el gerente de Kyodai en Japón, Mario Kiyohara.

El conversatorio finalizó con la toma de la foto oficial.