Regresar

¡Chim pum Callao! hace brotar sentimiento chalaco

Desde el lunes 14 y hasta el viernes 18, el Centro Recrecional Ryoichi Jinnai de la Asociación Peruano Japonesa está llevando a cabo una visita turística por la Provincia Constitucional del Callao. 

En promedio, por día asisten 140 personas, que pertenecen a los programas de la tercera y segunda edad.

El punto de reunión es la Plaza Grau, en pleno corazón del Callao. Desde las 10:00 a.m., los usuarios de la segunda edad, acompañados por Rosa Nakamatsu, y las voluntarias «Shiawase» suben a ocho combis modernas que desde su domicilio recoge a las personas de la tercera edad.

El recorrido es para muchos asistentes motivo de rememoransa por el lugar en nacieron o pasaron su infancia, pues muchos estudiaron en los colegios chalacos y se hicieron hinchas del Sport Boys.

Este city tour que invita a gritar ¡Chim pum Callao! hace rebrotar el sentimiento chalaco.

Para Toyoko Maeshiro, chalaca de corazón que nació en el Cercado del Callao, fue grato recordar que estudió su secundaria en los mejores colegios chalacos. Salió del Callao solo cuando se casó, y desde entonces semanalmente vuelve, pues confiesa que le gusta hacer compras en el mercado chalaco.

Mirabús chalaco

Al promediar las 11:00 a.m., se inicia el paseo en Mirabús, una ocasión para redescubrir el puerto del Callao, recorrer sus históricas calles, conocer y recordar sus anécdotas y tradiciones.

Los asistentes conocieron, entre otros detalles, que el Callao fue fundado por los españoles en 1537, solo dos años después de Lima (1535).

En 1746, un tsunami causado por un terremoto destruyó la totalidad del puerto.

Las principales zonas turísticas son la Iglesia Matriz del Callao, construida en 1833, uno de los templos más antiguos y representativos.

La Fortaleza del Real Felipe, construida a mediados del siglo XVIII, escenario histórico de innumerables batallas. Es sede del Museo del Ejército del Perú.

El recorrido también incluyó el paseo por el mercado central del Callao, el estadio Telmo Carbajo, la plaza de armas del distrito de Bellavista, la iglesia principal, los colegios emblemáticos, hospitales y el antiguo Cementerio Británico.

El mirabús continuó el recorrido por los balnearios de La Punta y Chucuito.

Al concluir el recorrido, el almuerzo fue en La Punta, en un restaurante italiano ubicado prácticamente en la orilla del mar. 

Los participantes saborearon un delicioso almuerzo con sabor italiano. Después, disfrutaron de un paseo en la playa. Finalmente, degustaron de los más ricos picarones.