Contando con un auditorio lleno se realizó con éxito el I Festival Artístico Okinawense, denominado «Nuchi du Takara» y organizado por Perú Nakagusuku Sonjinkai.
La tarde del domingo en el auditorio Junji Nishime se apreció el talento de cientos de niños y jóvenes que dejaron todo en escena en un espectáculo de gran calidad y que debe repetirse con los años.
«La finalidad de este festival es seguir valorando este bello arte que es la música y seguir manteniendo las costumbres que trajeron nuestros antepasados y difundirlo a las nuevas generaciones para que no se pierda esta tradición», señaló Richard Yagui, presidente de Nakagusuku Sonjinkai.
El programa se inició con la danza Kejyadefu a cargo de los alumnos y alumnas de la sensei Kikuko Sakuda. Luego subieron al escenario un grupo de jóvenes de Nakagusuku para interpretar diversos temas okinawenses al compás del sanshin.
Uno de los números más aplaudidos fue el odori de niños titulado Arigatou, con la participación de pequeños de 2 a 5 años dirigidos por Roberto Higa.
En tanto que la profesora Erica Yonamine mostró la danza Miyarabi.
Los jóvenes presentaron el eisa Asadoya Yunta bajo la batuta de Jimmy Arakaki. Siguió la danza Agikuduchi y nuevamente un odori de niños, esta vez con pequeños de 6 a 9 años. La primera parte se cerró con el eisa del seinenbu de AOP Kamigami.
La parte final del programa se abrió con el baile Nubui Kuduchi y la presentación de la banda Niseta Road.
Estuvieron los niños de 2 a 9 años con un número de eisa y taikos a cargo de Saori Takaesu.
También se presentaron los grupos de odori junior y de jóvenes. Se cerró el programa con el baile Manayo Amaka, la interpretación de la canción Hana a cargo de Saori Kanashiro y la demostración de taiko con los alumnos de Pepe Onaga.