Con la participación del Dr. Toshio Yanagida, de la Universidad de Keio, y del Mg. Carlos Aquino se realizó el pasado jueves la conferencia «Situación de la comunidad peruana en Japón» en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.
Durante la ponencia, Yanagida realizó una vista panorámica de lo que sucede con la comunidad peruana en el país del sol naciente en comparación con la brasileña según datos estadísticos. Además, se habló de la posición de la comunidad peruana en el Japón y la nueva generación de este grupo y de los «perukei» japoneses en Japón.
Hasta el 2014, la comunidad brasilera contaba con aproximadamente 200 000 personas mientas que los peruanos, se calcula, en cerca de 50 000 ciudadanos legales. En el 2008, la comunidad brasileña alcanzó su pico más alto: 300 000 personas, pero esta cifra disminuyó en el 2008 y 2009 a causa de la crisis mundial generada en esos años.
«Para conseguir la visa de residencia en el Japón se necesita vivir diez años seguidos, pero los nikkeis tienen un tratamiento especial y solo se les pide cinco años». Después de 1995, el número de residentes peruanos en el archipiélago aumentó.
Para el 2014, el 70% de la población peruana en el Japón tiene visa de permanencia. No tienen derecho a votación, pero pueden conseguir pensiones de seguridad social.
Otro dato estadístico marca los datos de ingreso y salida al Japón por parte de los peruanos, según estos, en 1991 se registró el mayor número de ingresos y el 2009 fue el de mayor salida.
«Antes del fenómeno dekasegui, un 30% de peruanos en Japón vivía en Okinawa, pues en el Perú casi el 70% o más es descendiente de okinawenses. Cuando empezó el fenomeno dekasegui, esa concentración se distribuyó en las regiones de Kanto y Tokaido. Casi la mitad de los peruanos viven en la actualidad en la región Kanto. Están casi establecidos. Tienen casas, carros y viven como un japonés normal vive».