Con el auspicio del nikkei mexicano Carlos Kasuga, presidente de Nagano Kenjinkai de México, se concretó el nacimiento del libro Los que vinieron de Nagano, de Sergio Hernández. La publicación está dedicada a los migrantes japoneses que llegaron a México, historia similar a la inmigración japonesa en el Perú. La presentación se realizó en el Dai Hall del CCPJ el pasado miércoles 20 de enero.
Rolando Tamashiro, gestor del evento, leyó el mensaje de Kasuga con respecto al libro:
«La motivación que tuve para promover y financiar la publicación de este libro se debió a la gran lección que me brindaron los damnificados del terremoto y tsunami que azotó a Japón en el año del 2011. Cuando vi las terribles imágenes que trasmitieron las noticias de esta gran tragedia, lo que me conmovió profundamente fue observar que los damnificados entre los escombros no buscaban dinero ni cosas materiales, lo que querían encontrar eran las fotografías y los escritos de sus seres queridos. Los damnificados tenían la esperanza de que el mar en solo unos minutos, no se hubiera llevado y borrado la historia de sus familias para siempre.
En ese momento comprendí la importancia que tiene el dejar testimonios vivos y verdaderos de los que vinieron de Nagano, por más inverosímiles que estos pudieran parecer. El saber y entender por qué decidieron dejar su tierra natal, por qué se lanzaron a un mundo totalmente desconocido, qué los obligó a hacerlo, cómo lo hicieron, cuándo lo hicieron y para qué lo hicieron. Pensé que las repuestas a estos cuestionamientos deberían de quedar escritas, como la mejor herencia moral que podamos dejar a las siguientes generaciones de los que vinieron de Nagano. Espero haberles cumplido.
Aprovecho estas líneas para agradecer de todo corazón a todas las personas, instituciones privadas y públicas, a las instancias gubernamentales que permitieron realizar la investigación en forma directa en lugares tan distintos como la prefectura de Nagano, en Yokohama, en Tokio y Washington D.C. Especialmente mi reconocimiento a todos los que vinieron de Nagano, que de manera personal narraron sus memorias y sus experiencias a lo largo de todo México.
Agradezco muy especialmente a mis hermanas Martha (Yukiko) y María Teresa (Miwako) por su apoyo, tiempo y pasión para realizar esta obra.
Mi corazón lleno de gratitud y respeto a Sergio Hernández Galindo por este gran legado histórico, ya que sin él no hubiese sido posible realizarlo.
Es mi deseo que la vida y el ejemplo de lucha, esfuerzo y sacrificio de los que vinieron de Nagano nos deje una huella en nuestro espíritu y que nos ayude a enfrentar todas las adversidades que la vida nos depare».
A continuación, el autor del libro, Sergio Hernández, hizo uso de la palabra y agradeció a los principales directivos de la APJ. «La idea del libro era recabar información acerca de los primeros migrantes isseis que llegaron a México a partir de 1900 y la oleada posterior de migrantes después de la guerra. Básicamente la migración de japoneses a México está compuesta por personas de Fukuoka y Hiroshima».
«Takeaki Enomoto, quien es un personaje muy importante para la migración japonesa a México, fue quien auspició la primera inmigración a un grupo de 36 colonos que se dirigieron al sur del país, al estado de Chiapas. Además, Enomoto fue un importante funcionario del Gobierno de México. Fue secretario de comunicaciones y secretario de Relaciones Exteriores», indicó.
«Lo que me interesa destacar es el gran interés de los inmigrantes por levantar sus escuelas. La escuela La Aurora es la primera que se funda en México y en toda América. A pesar de las dificultades que tenían para sobrevivir, una de sus prioridades fue la educación», añadió.
Se refirió también a la historia de las familias Katagari, Ywadare, Kasuga, Fujisawa, Miyaki, Akachi, Arai y Hirai.
La exposición concluyó con un vino de honor a cargo de la directora del Departamento de Cultura de la APJ, Miyuki Ikeho.