Bocaditos embolsados a los que se les agrega como “regalo” algún producto pirotécnico ilegal se comercializan en Lima, alertó hoy la Dirección de Control de Servicios de Seguridad, Control de Armas, Munición y Explosivos de Uso Civil (Dicscamec).
El titular de la Dicscamec, coronel Carlos Aguirre Carbajal, reveló que en los siete operativos realizados en noviembre se hallaron bolsas de bocaditos de kiwicha a los que se les adicionó una bolsa con cohetecillos, silbadores o chispitas mariposa.
Señaló, en conferencia de prensa, que los inescrupulosos comerciantes que trafican con esos productos ilícitos no han encontrado mejor forma que "enganchar" a los menores con esa “oferta”, incitándolos al uso de artefactos que ponen en riesgo su vida y su salud.
Aguirre Carbajal remarcó que sólo hay dos ferias de venta de pirotécnicos autorizadas por la Dicscamec, previa verificación de las condiciones de fabricación y expendio.
Estas ferias se ubican en la Panamericana Norte, en la jurisdicción de Comas, y en el distrito de San Martín de Porres.
Además hay 15 empresas que han solicitado autorización para venderlos, las que podrían estar reunidas en dos o tres ferias más, indicó el funcionario.
“Todo pirotécnico que se expenda fuera de estas ferias es ilegal y hay que rechazarlo, porque representa un peligro para todas las personas, en particular para los niños”, aseguró.
Explicó que el problema de los fuegos artificiales no autorizados o elaborados de manera informal es que nadie conoce su composición ni qué cantidad de pólvora y de otras sustancias tienen, por lo que resultan altamente riesgosos, advirtió.
“Por tratarse de productos inestables en su composición puede ser que los efectos que produzcan no sean los esperados”, advirtió el titular de la Dicscamec, quien en la rueda de prensa presentó parte de las dos toneladas de pirotécnicos decomisados este mes en Comas, San Martín, Puente Piedra y Ate.
Entre estos artefactos, que serían destruidos el próximo lunes, se pudo observar que habían bombardas autorizadas y no autorizadas.
Según explicó el funcionario, la diferencia entre una y otra es el tamaño de la mecha, pues a menor longitud mayor es el riesgo de daño para quien lo manipula, porque tendrá poco tiempo para alejarse de la explosión.
También se pudo conocer que en Lima está circulando un pirotécnico de gran potencia, al que se le habría denominado Gadafi, en alusión al desaparecido dictador libio Muamar Gadafi, y que tendría la apariencia de un chocolate con la finalidad de hacerlo más atractivo para los niños.
Aguirre Carbajal pidió a la población que denuncie en los teléfonos 264-1458 y 218-3038 si detecta algún lugar donde se fabriquen, manipulen o almacenen estos artefactos.
Recordó que las sanciones establecidas por ley para quien comercialice fuegos artificiales de manera ilegal son de cuatro a ocho años de prisión, y en caso de que hubiera daño personal, el castigo se eleva a 10 años de cárcel efectiva.
De noviembre a la fecha se han llevado a cabo siete operativos para erradicar la venta de estos artículos de procedencia ilegal en Lima y en total se decomisaron cerca de dos toneladas de pirotécnicos.
En el interior del país, las siete dependencias de la Dicscamec son las encargadas de efectuar las operaciones de control. (Andina)