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Begin encandiló miles de corazones

La célebre banda okinawense Begin deslumbró con el más grande e inolvidable concierto organizado en Lima, y de esta manera cerró con broche de oro la 43.ª Semana Cultural del Japón.

El trabajo en conjunto de la Asociación Peruano Japonesa (APJ), la Asociación Estadio La Unión (AELU) y la Asociación Okinawense del Perú (AOP) hizo posible que Begin llegue por primera vez al Perú.

Asimismo, el concierto «Begin en Lima» fue realizado el domingo 15 de noviembre con un Teatro Peruano Japonés completamente lleno. Lo recaudado en esta gala fue destinado al Centro Jinnai de la APJ.

El cóndor pasa en sanshin

A las 5:30 p.m. se levantó el telón. La bienvenida a los respetables fue con El cóndor pasa en sanshin. La composición del peruano Daniel Alomías Robles fue interpretada con este instrumento musical propio de la isla de Okinawa.

De inmediato, ingresó al escenario la banda Begin: Eisho Higa (vocalista y sanshin), Masaru Shimabukuro (guitarra) y Hitoshi Uechi (piano).

Minutos previos a la presentación, Eisho Higa brindó un saludo amical. Con una elocuente sonrisa, contó que en Lima ha engordado, porque en el Perú ha encontrado la comida más rica, especialmente la comida marina y puso en primer lugar el sashimi.

Concierto familiar

El vocalista de la banda dijo que al ingresar al escenario ha escuchado las voces de muchos bebes, a quienes les dio la bienvenida. «Han venido muchos bebes, si quieren llorar no se preocupen, vamos a estar en un concierto familiar, y todos pueden disfrutar», manifestó.

Adelantó que iba a ser un concierto  bien largo, entonces le indicó al público: «van a salir muy tarde».

De inmediato, se inició el más esperado concierto del año. Acompañado con el sanshin, Higa cantó Shimanchu no takara, una de las canciones okinawenses más conocidas en el Perú, infaltable en los festivales musicales.

La presentación de Begin se coronó con la interpretación de un amplio repertorio, en el que se incluyó los temas Koishikute, Nada soso, Sanshin no hana, Ojii jiman Orion beer, Kariyushi no yoru, entre otros.

Con cada una de sus interpretaciones, el grupo demostró que combina el pop, el rock y el blues con la música okinawense utilizando instrumentos tradicionales en sus composiciones.

Higa explicó que Begin se formó hace 25 años en la ciudad de Ishigaki, Okinawa. Ha producido más de 35 álbumes, el más reciente es «Sugar Cane Cable Network».

Además, contó que la banda okinawense antes de venir a Lima hizo presentaciones en Sao Paulo, Brasil.

El concierto continuó con más temas populares de Okinawa. Luego, Eisho explicó que había un breve descanso para su grupo, por lo que tocó sanshin e interpretó Akatombo.

Enseguida, tocó el charango, y aprovechó para agradecer que la Asociación Okinawense del Perú obsequiara este instrumento peruano a cada uno de los integrantes de Begin.

Una característica resaltante del grupo es que crea instrumentos musicales. Uno de ellos es el ichigo ichie, una mezcla de sanshin con guitarra, que Eisho tomó para cantar Furusato. La voz magistral del vocalista okinawense trajo al recuerdo la tierra natal y por eso el público lo acampañó cantando.

Después, la banda ofreció un popurrí  con música de marcha de Brasil. Cada una de las canciones logró trasmitir la alegría brasileña.

Otra grata sorpresa fue la presentación de Ryukyukoku Matsuri Daiko filial Perú, una agrupación que se dedica a difundir la cultura okinawense.

Así, la presentación que unió a la banda okinawense con el grupo de jóvenes peruanos fue expectular. 

El final del concierto llegó con Nada soso y Sukiyaki, temas que trajeron muchos recuerdos.

La banda se despidió levantando la bandera peruana, con lo que se simboliza la unión de los sentimientos okinawenses y peruanos.