El miércoles 4 de noviembre, el Comité de Asuntos Laborales y de Desarrollo Humano de la Cámara de Comercio e Industria Peruano Japonesa (CCIPJ) realizó un taller práctico con Carlos Benites, superintendente de la Sunafil (Superintendencia Nacional de Fiscalización Laboral), sobre algunos aspectos de las inspecciones laborales, como visitas inspectivas, facultades de los inspectores, sanciones, entre otros.
En la mesa principal estuvieron también Fanny Gutarra, intendente regional de Lima Metropolitana; Edward Venero, intendente nacional de Inteligencia Inspectiva; Paul Cavalié, asesor. Por parte de la CCIPJ participaron Jaime Zavala, presidente del Comité, y Dante Aray, primer vicepresidente.
El superintendente inició su exposición precisando que el objetivo de la Sunafil es promover el cumplimiento de las obligaciones sociolaborales a través de dos brazos: la fiscalización (investigar y verificar que los empleadores cumplan con sus obligaciones) y la prevención (orientar, informar y comunicar sobre las obligaciones existentes y las consecuencias de su incumplimiento).
En cuanto a las inspecciones laborales, señaló que el 70% de ellas se originan por denuncias de los trabajadores, y solamente el 30% se realizan por planificación de la Sunafil.
Entre las principales causales de infracciones, señaló la obstrucción a la labor inspectiva, el tipo de contrato de trabajo que no coincide con la labor que desempeña el trabajador, la falta de registro en planilla y el incumplimiento en pagos de CTS o gratificaciones.
Para una óptima atención de las inspecciones, recomendó establecer protocolos de atención, y exhortó a no temer estas visitas, sino a «abrir las puertas» y evitar así obstruir la labor inspectiva. En caso el inspector determine que hay faltas, se podrá contar con un plazo prudente para subsanarlas.
Los participantes tuvieron la oportunidad de realizar consultas y manifestar su disconformidad por la forma en la que se realizan las inspecciones en cuanto a horarios y discrecionalidad de los inspectores. Al respecto, el superintendente indicó que ya tenían conocimiento de estas situaciones y para ello ya estaban implementando medidas correctivas.
Como parte de la mejora de la labor de fiscalización, se ha dejado la planilla electrónica como única base de datos para las inspecciones, y se está armando un sistema de información estratégica que permita corroborar información con entidades públicas y privadas para determinar indicios de actividad productiva no registrada.