La embajadora Luzmila Zanabria Ishikawa no habla con resentimiento, más bien analiza con sabiduría y tranquilidad el Decreto 0145 para la "renovación de los embajadores".
En setiembre renunció a la Dirección General de Asuntos Multilaterales y Globales del Ministerio de Relaciones Exteriores, por el discutible decreto que indica el cese de embajadores con cierta antigüedad. Sin embargo, para ella no ha sido dejar de ser embajadora.
Nacida en Huamanga, capital de Ayacucho, un 26 de julio, mamá nisei y papá andahuaylino, Luzmila Zanabria, tiene 43 años de impecable servicio diplomático con ética personal, capacidad profesional permanente y un firme compromiso con el Perú, que implica vocación de servicio a los intereses permanentes del Estado, "que constituye la razón de ser de esta carrera profesional".
Previamente a la renuncia del cargo, que no ha sido fácil, la embajadora Zanabria se reunió con 40 colaboradores, entre ellos el ministro Francisco Tenya Hasegawa, les explicó en qué consiste el decreto 0145 y la posición que asumiría.
El 1 de noviembre se produjo el cese de los embajadores, afectando a 15 diplomáticos, y según la opinión del ex ministro de Justicia, Víctor García Toma, "el cese ha sido inconstitucional".
LOGRÓ EL INGRESO DEL PERÚ AL APEC
La embajadora resalta con particularidad el ingreso del Perú al APEC. Fue un logro que enorgullece a la nikkei ayacuchana, en 1994 ella inició y condujo el proceso en la Cumbre de Yakarta, Indonesia, continuó el procedimiento hasta que se aprobó el ingreso del Perú en 1996, en Canadá.
PERÚ-ECUADOR CONTRA LAS MINAS ANTIPERSONALES
Luzmila Zanabria siendo la directora del Consulado General del Perú en Ecuador, marcó en 1995 el avance de ambos países contra las minas antipersonales.
"Con el inicio de la erradicación de las minas antipersonales, pudimos liberar a muchos peruanos víctimas de las minas, con las participaciones del ejército del Perú y Ecuador", precisa la embajadora nikkei, y dirigió el taller "La acción contra las minas antipersonal en el Perú", desarrollado en nuestro país.
El Perú forma parte de 146 Estados de la Convención por la prohibición del almacenamiento, producción y transferencia de minas antipersonales.
INCLUSIÓN SOCIAL DE VÍCTIMAS POR LAS MINAS
La embajadora Zanabria priorizó su lucha por las personas afectadas por minas antipersonales, pues ellas necesitan rehabilitación, reinsertarse social y económicamente, lo principal es la ayuda humanitaria y respetar los derechos de las víctimas.
"El desminado humanitario de la frontera con Ecuador, que aún continúa, y de los locales penitenciarios Castro Castro y Yanamayo, ya concluidos, se ha hecho durante mi gestión como presidenta de Contaminas 2009 hasta la fecha del cese. El desminado de la Frontera lo realizamos conjuntamente con el Ecuador. Como Directora General de Asuntos Consulares en 1995 viajé a Ecuador para velar por los ciudadanos peruanos detenidos durante el conflicto, visité todos los consulados del Perú en Ecuador", Zanabria detalla con precisión su experiencia en la frontera.
HISTORIA PERSONAL
Embajadora única y ejemplar es Luzmila Zanabria por los valores en familia, formada por su abuelo japonés y su abuela andahuaylina.
A los 15 años, Luzmila terminó la secundaria en el colegio Nuestra Señora de las Mercedes en Huamanga e ingresó a la Pontificia Universidad Católica para estudiar derecho y periodismo. Su objetivo fue la Academia Diplomática, porque decidió ser embajadora, al conocer de niña a funcionarios diplomáticos de diferentes países cada vez que visitaban Ayacucho y se alojaban en casa de la familia Ishikawa, porque no había hoteles de hospedaje.
Periodista, abogada, licenciada en Relaciones Internacionales y diplomática de carrera, es una embajadora intachable, su personalidad ha sido moldeada a partir del ejemplo de Teichi Luis Ishikawa Goto, quien llegó al Perú con el primer grupo de inmigrantes japoneses, el 3 de abril de 1899, en el barco Sakura Maru.
Teichi Ishikawa nació en la prefectura de Shizuoka, emigró al Perú siendo muy joven, se casó con Felipa Triveño, de Andahuaylas, se estableció en Ayacucho y se dedicó al comercio. Tuvieron 7 hijos, 2 hombres y 5 mujeres. Roberto Ishikawa fue rector de la Universidad de Huamanga y Alberto Ishikawa tuvo una reconocida trayectoria en la vida ayacuchana, presidente de la Corde de Ayacucho y concejal de la Municipalidad de Huamanga. Actualmente sólo vive la hija menor de Teichi Ishikawa, Olga.
La nieta de Teichi Ishikawa, Luzmila Zanabria desempeñó funciones diplomáticas del Perú en Japón y conoció el lugar de donde vino su abuelito.
La embajadora nikkei es gran de la cultura japonesa, su mayor acercamiento es a la literatura, ha leído cada uno de los libros del escritor Haruki Murakami, actualmente es lectora de 1Q84. Libro 3.
Admiradora de Yukio Mishima, y Kenzaburo Oe. Luzmila narra con fascinación el contenido de El grito silencioso. Ha leído al poeta José Watanabe y sus obras están en la biblioteca de la embajadora.
AYACUCHANA ORGULLOSA
Luzmila Zanabria Ishikawa vino al mundo en Ayacucho, ella nunca ha dejado de ser ayacuchana, su predilección es el alma de la guitarra de Raúl García Zárate, "es el mejor guitarrista del Perú, de América latina", acentúa con orgullo.
Luzmila ha vivido personalmente lo que es ser ayacuchana. "Ser ayacuchana es sentir que eres de una tierra con raíces históricas significativas por la cultura Wari, de 600 d.C. a 1200 d.C., su expansión llegó hasta los territorios de Cajamarca y Lambayeque por el norte y hasta Cusco y Moquegua por el sur".
El renombre de ser ayacuchana es haber nacido en una ciudad que tiene 33 iglesias coloniales, que han sido y son la preferencia de la embajadora Zanabria, por eso ahora que dispone de tiempo libre, va a visitar Ayacucho y también Japón.
Música clásica fue el fondo en la entrevista a la impecable Luzmila Zanabria Ishikawa, dialogar con la embajadora ha sido mi revivir la emoción sincera de ser ayacuchana.