Con ocasión de las Reuniones Anuales del Grupo Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional, realizadas la semana pasada en Lima, se recibió la visita de Kiyoshi Kodera, asesor del presidente de la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA), quien participó en la conferencia «El camino hacia la cobertura universal de salud: Cómo evitar la crisis fiscal».
En dicho evento, explicó el caso exitoso de los sistemas de seguros de salud del Japón, que cobijan al 100% de la población.
«En el Japón, luego de la Segunda Guerra Mundial, predominaban enfermedades como la tuberculosis, problemas de desnutrición, y la salud materno-infantil no era buena. La población no tenía dinero para pagar hospitales y si pagaba, iba a sufrir para poder vivir. En 1956, once años después de que culminó la Guerra, se avanzó económicamente y se tiene registrado que un 30% de la población no tenía seguro de salud», señaló.
«Cinco años después, en 1961, el gobierno japonés se esforzó por lograr la inclusión del 100% de la población en algún seguro de salud». Para Kodera, el éxito tiene como base dos pilares importantes. «Queda claro que el fuerte espíritu de solidaridad que tienen los japoneses fue fundamental para esto, pero con solo eso es imposible alcanzar el 100% logrado. Es importante resaltar que el sistema de Registro Civil, llamado Koseki Seido, cumple un rol fundamental, ya que estaba en funcionamiento en todo el país, lo cual obligaba un sistema de registro de hogares, ayudando a un mayor control de las zonas. Otro punto fundamental fue el sistema de recaudación de impuestos llamado Chozei Seido».
«Tengo entendido que en el Perú las personas inscritas en algún seguro de salud no llegan ni al 70% de la población. Un número parecido a Japón en 1956, que en ese entonces tenía un crecimiento económico promedio de 9.6% anual, similar al crecimiento económico del Perú de los últimos años, con 6.9% en promedio, por lo que pienso que estamos en un momento fundamental. La idea es inscribir a todos sin la necesidad de que todos aporten. Los que no pueden aportar podrían ser cubiertos por impuestos (presupuesto del gobierno). Importa más inscribir al 100% y, posteriormente, observando el presupuesto, mejorar el sistema de seguro de salud poco a poco. Además, se debe dar importancia a la salud pública y a la medicina preventiva», puntualizó el alto funcionario de JICA.
Población mayor en Japón
La baja tasa de natalidad en Japón es uno de los problemas que viene enfrentando el Gobierno japonés en las últimas décadas.
«Este tema es complicado, ya que el Japón tenía una tasa de crecimiento económico promedio de 4.5% entre los 70 y 90, pero desde 1990 hasta hoy se registra una tasa de crecimiento económico promedio de 0.9%. En 1973, se brindaba atención gratuita a los adultos mayores de 70 años. Se debe tener en cuenta que en los años 60 el porcentaje de adulto mayor de 65 años, con respecto a la población total, era tan solo 5%. Hoy en día, los mayores de 65 años reflejan el 25% de la población total del país. El Gobierno modificó la ley gratuita de salud para los adultos mayores de 70 años; y actualmente se pide que ellos aporten el 10% de los gastos y que los que tienen cierta cantidad de ingresos aporten el 20%, pero el estado del presupuesto de seguridad social es deficitario. Yo opino que para que el sistema de seguridad social sea sostenible deberíamos considerar el aumento de la tasa de impuestos», refirió.
Participación de JICA con GBM y FMI
Para Kodera, la participación en las reuniones del GBM y FMI ha sido importante. Además, señaló que JICA trabaja con ambas instituciones para realizar seminarios sobre políticas económicas de países en vías de desarrollo. Trabajar con estas instituciones ha sido muy beneficioso a la vez para dar a conocer la labor de cooperación que desarrolla JICA en diversos países.
Comunidad nikkei
Un tema que no dejó de lado en esta entrevista con Perú Shimpo fue el de la colectividad nikkei. «Pienso que es de suma importancia. En la colectividad nikkei, existen muchas personas con gran aporte al Perú en varias áreas. Con solo pensar que estas personas que comparten una misma sangre viven esforzándose en estas tierras, aprovechando la buena relación con la colectividad nikkei de Latinoamérica, quiero ir mejorando el desarrollo de asistencia del Japón».
Como anécdota, contó que él pudo haber sido un nikkei latinoamericano. Su padre tenía la intención de emigrar a América Latina, incluso ya había estudiado español, pero una vez que se desató la guerra todo fue cancelado. «Si no se generaba la guerra pude haber sido un miembro más de la colectividad nikkei», contó.