Japón prohibió hoy comercializar arroz procedente de una zona cercana a la planta nuclear de Fukushima, por temor a la contaminación radiactiva.
La orden de las autoridades ocurre después que las explosiones provocadas en la central por el terremoto y el tsunami del 11 de marzo último, mantienen el vertido de desechos nucleares.
Una nota del gabinete japonés aclaró que la cosecha del grano de otoño fue revisada, sobre todo, la más cercana a la central de Fukushima, a 240 kilómetros al noreste de Tokio, luego de hallar altos niveles de contaminación en carne vacuna, verduras y mariscos.
La compañía administradora de la planta, Tokyo Electric Power Co, que trabaja con el Gobierno, aseveró que espera estabilizar los reactores de la central para finales de 2011.
Un estudio científico de la Universidad de Nagoya afirmó que la radiactividad derivada del desastre podría haber contaminado áreas más extensas de lo pensado al principio.
Radioisótopos de cesio, telurio y yodo se diseminaron a más de 500 kilómetros de la planta nuclear de Fukushima, explicó la investigación difundida por la prensa.
Según el canal de televisión NHK, los investigadores llegaron a tal conclusión después de simular la dispersión al combinar los modelos atmosféricos con las medidas adoptadas para tales eventos en marzo y abril pasados.
EL simulacro, indicó, mostró que el cesio se dispersó en una zona extensa, en tanto, los científicos hicieron un llamado para profundizar los estudios del suelo y realizar las advertencias correspondientes en los lugares con niveles altos de radiación.
La crisis en la instalación atómica se originó tras la incidencia hace ocho meses de un sismo de 9,0 grados en la escala de Richter y el posterior tsunami.
Datos oficiales confirmaron que el terremoto ocasionó un total de nueve mil 523 muertos en seis prefecturas de Japón y 16 mil 94 personas quedaron reportadas como desaparecidas.