El gobierno de Japón felicitó y rindió homenaje a Kimiyo Aoki por el esfuerzo de llegar a los 100 años de vida. El primer ministro, Yoshihiko Noda, le hizo llegar un diploma y una medalla. El ministro consejero y el cónsul general de la embajada del Japón, Yasushi Imai, entregó a la señora Kimiyo en la Casa de Reposo Emmanuel, que para la obaachan es su segunda casa.
La ceremonia se realizó ayer, con el presidente de la Asociación Peruano Japonesa, Luis Huemura; el presidente de la Asociación Emmanuel, Fernando Ojeda; y el presidente de cooperativa Abaco, Enrique Miyasato.
Un sentimiento muy especial fue para los hijos de Kimiyo Aoki: Edmundo, Miko, Ana y Jorge Aoki; los dos últimos viven Japón. Karla, Fiorella, Jorge, Nair, Yukari, Erika, Kayo, Nando, Tabo y Shigue, sus 10 nietos, se hicieron presentes con una bellísima orquídea, que obaachan Aoki lució en el acto de homenaje.
Kimiyo Aoki unió sus dos manos, elevó su mirada hacia arriba para agradecer a Dios por los 100 años de vida. La gratitud fue extensiva a su tierra, Japón.
ALEGRE Y FELIZ
Kimiyo nació en la prefectura de Nagano, el 13 de febrero. Casada con Tomeo Aoki, a los 30 años emigró al Perú. Hace 8 años decidió vivir en la Casa de Reposo Emmanuel.
Obaachan Aoki se caracteriza por su alegría y entusiasmo. Ayer recordó la etapa joven cuando le gustaba el vóley y volvió a jugar con la pelota. Además, su predilección ha sido dedicarse al cuidado y la atención de las plantas, por eso le dedicaron una ikebana por los 100 años de vida.
Lucía Aoki, esposa de Edmundo, asegura que la señora Kimiyo ha sido una experta cocinera, por ejemplo, el tallarín verde \"era para chuparse los dedos\".
Cuando está en Emmanuel, le agrada conversar con sus amistades, es así que ayer habló con sus amigas para recordar su vida en el Perú.