Perú Hiroshima Kenjinkai y la Asociación Peruano Japonesa, el 6 de agosto inauguraron la exposición «Un Mundo Sin Armas Nucleares», en el Hall del Centro Cultural Peruano Japonés, que estará abierta hasta el 30 de agosto.
Esta muestra es un homenaje mundial a las víctimas de la bomba atómica nuclear que Estados Unidos lanzó a Hiroshima el 6 de agosto de 1945 y a Nagasaki el 9 de agosto de 1945.
Asimismo es una reflexión para lograr un mundo sin armas nucleares.
Además, forman parte de la exposición las mil grullas que elaboraron y obsequiaron a Perú Hiroshima Kenjinkai las asociaciones prefecturales, inspiradas en la niña que transformó la grulla de papel en símbolo de paz.
La exposición Un mundo Sin Armas Nucleares narra la historia de la niña Sadako Sasaki.
El 6 de agosto de 1945, tras la explosión de la bomba atómica sobre Hiroshima, miles de vidas se perdieron instantáneamente. Quienes sobrevivieron al impacto padecieron durante años los efectos de la alta radiación a la que se vieron expuestos. Entre ellos, a la pequeña Sadako Sasaki, que años después enfermó gravemente leucemia.
Mientras Sadako estaba en el hospital, su amiga Chizuko le contó que según una antigua leyenda, a quien elabora mil grullas (senbatsuru) se le concederá un deseo. Llena de esperanza Sadako comenzó a doblarlas con todo tipo de papel a su alcance, mientras rogaba por su recuperación y la de los demás niños.
Lamentablemtne sólo logró doblar 644 grullas antes de fallecer el 25 de octubre de 1955. Tres años después de su muerte, en el Parque de la Paz de Hiroshima, se erigió un monumento en homenaje a Sadako con el mensaje: «Este es nuestro llanto, esta es nuestra plegaria, paz en el mundo».
Desde entonces, Sadako y las grullas de papel, que personas de todo el mundo ofrendan a los pies del monumento, son consideradas símbolos de los deseos de la paz mundial.