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Nutrición en pacientes con sobrepeso y obesidad

La representante de la Fundación Ajinomoto, Juana Zavaleta, en el marco de la Caravana de la Amistad Peruano-Japonesa, disertó sobre la nutrición en casos de sobrepeso y obesidad.

En la I. E. P. Nuestra Señora del Carmen, explicó que el sobrepeso y la obesidad se definen como una acumulación excesiva de grasa que puede ser perjudicial para la salud.

Las personas con sobrepeso tienen un índice de masa corporal (IMC) igual o superior a 25; mientras que las personas con obesidad tienen un IMC igual o superior a 30.

Alertó que el riesgo de contraer enfermedades crónicas aumenta cuando la circunferencia de cintura es 102 cm en hombres y 88 cm en mujeres.

El desequilibrio energético es la principal causa del desarrollo del sobrepeso y obesidad. Esto está ligado a la «reducción de la actividad física, resultado de una vida cada vez más sedentaria (...), y al aumento de ingesta de alimentos hipercalóricos, ricos en grasa, sal y azúcar, pero pobres en vitaminas, minerales y otros micronutrientes», señaló.

Indicó que existen diferentes tipos de obesidad, de acuerdo con las zonas corporales donde se almacena la grasa.

Al respecto detalló: «tipo ginoide o en forma de pera, es el que acumula grasa en las zonas de las caderas y los muslos. Tipo androide o en forma de manzana, el que acumula la grasa en la zona del abdomen y brazos».

Además, subrayó cuáles son las consecuencias comunes del sobrepeso y la obesidad para la salud: enfermedades cardiovasculares, síndrome metabólico, malnutrición (deficiencia de vitaminas y minerales), diabetes y problemas psicosociales.

Para reducir el sobrepeso y la obesidad, se deben tomar las siguientes recomendaciones: limitar el consumo de grasas no saludables en la dietas (frituras, snacks, entre otros), iniciar una rutina de actividad física periódica, limitar el consumo de azúcares refinados (golosinas, pasteles, gaseosas, jugos industrializados, entre otros), aumentar el consumo de frutas y verduras, así como las legumbres, cereales integrales y frutos secos.

Además, se recomienda una reducción de entre 500 y 1000 kcal diarias, asegurar un adecuado aporte de agua y líquidos al día. Promover el consumo de porciones adecuadas de alimentos  y de nuevos hábitos (compra y preparación de alimentos).

«El compromiso de la persona es importante para garantiza el éxito del tratamiento nutricional. También es importante el componente familiar», anotó.