El último jueves se realizó en el Dai Hall del Centro Cultural Peruano Japonés el coloquio «La cocina japonesa y su legado», con la participación de los reconocidos chefs Octavio Otani, Toshiro Konishi, Hajime Kasuga, Mitsuharu Tsumura, Rafael Matsufuji, Ivan Matsufuji, Francisco Arakaki; teniendo como moderadora a la directora del Departamento de Comunicaciones de la APJ, Suzie Sato, quien agradeció a las cooperativas Abaco, Aelucoop y Pacífico por su apoyo.
El director del Museo de la Inmigración, Jorge Igei, en representación del presidente de la APJ, inició la parte procolar agradeciendo la presencia de los asistentes haciendo una breve remembranza de la comunidad nikkei y lo que la gastronomía significa en la historia de la colectividad.
Se realizó la presentación de la Asociación Gastronómica Nikkei y el presidente Francisco Miyagi hizo uso de la palabra agradeciendo a la APJ por acoger a la agrupación, cuyo objetivo es trabajar unidos por la cocina nikkei.
Además, relató como surgió la idea de formar la asociación agrupando a los chefs, comunicadores y empresarios unidos y hermanados por dos elementos comunes: la cocina nikkei y el ser nikkei para un objetivo claro y sencillo: el difundir y salvaguardar la misma, trabajando y saliendo juntos hacia adelante con un solo fin.
Octavio Otani inició narrando parte de su historia personal recordando que su madre tenía una bodega en donde daba pensión y él ayudaba en la cocina aprendiendo el oficio e innovando las diversas preparaciones.
Seguidamente hizo su intervención Rodolfo Hinostroza, poeta y primer periodista gastronómico de la generación del 60, acuñando por primera vez el término «cocina nikkei». Recordó su visita a Rosita Yimura y que antiguamente el ceviche no se comía crudo y se maceraba casi una hora en limón por no tener la costumbre de comer la carne cruda.
«Ella hacía un ceviche y lo dejaba unos 5 o 10 minutos y lo servía». Eso tuvo un tremendo éxito. «El Perú tuvo la migración de italianos (Génova), chinos (Cantón) y japoneses (Okinawa), todas ciudades costeras cuyo conocimiento en los pescados y mariscos trajeron al Perú. En ese momento nuestro país miraba a la sierra pues de allí llegaban los productos y no miraban al mar», expresó.
Por su parte, Toshiro Konishi hizo una remebranza de su llegada al Perú. Aconsejó a los jóvenes investigar los insumos de la comida antes de usarlos. Invitó a los jóvenes a preguntarle las dudas que tengan acerca de la cocina y las fusiones que compartiría su amplia experiencia con ellos.
Siguiendo el programa y con las nuevas generaciones, Iván Matsufuji recordó el primer legado que les dejó Toshiro Konishi: el inca maki. Después de eso se empezaron a hacer numerosos makis fusión, gunkan maki fusión, entre otros. Los clientes que viajaban a Estados Unidos regresaban y comentaban acerca de los makis en el restarante Matsuei y se les preparaba tratando de hacer esas fusiones con mucho criterio y técnicas aprendidas. «Sabíamos que lo principal en la comida japonesa es la materia prima».
Hajime Kasuga, por su parte, recordó sus años de trabajo en Matsuei. «Quien hizo de la cocina nikkei una cocina moderna y profesional fue Micha (Mitsuharu Tsumura), quien llevó esta cocina a una vanguardia nikkei».
«El Perú ha sido elegido nuevamente el destino gastronómico del año», anunció Mitsuharu Tsumura al inicio de su intervención. «Estamos sentados aquí contando una historia que fascina al mundo y fascina al mundo porque es única. Lo que ha pasado en el Perú, en esa revolución de la cocina ha ido de la mano también con la revolución de la cocina nikkei. Nikkei es la unión de la colectividad, de sus cocineros y de todas las personas que conforman el hecho de ser nikkei. No necesariamente por sangre sino por identidad», comentó.
Finalizó el coloquio Rodolfo Tafur, investigador gastronómico, quien considera que hasta 1950 el Perú recibió influencia gastronómica siendo la última la cocina japonesa. Influencia que hasta ahora no termina.
«La cultura japonesa ha hecho más cocina criolla de la que nosotros suponemos. El hecho del ceviche es totalmente criollo. La cocina japonesa nos redescubre el consumo de pescado, nos dice que el pescado no es sinónimo de pobreza. Y nos enseñaron que existía la pota que hasta ahora es difícil que se coma en la casa de los peruanos», subrayó.
Al concluir la ponencia de todo el panel, los participantes recibieron reconocimientos por parte de la Asociación Peruana Japonesa y el evento finalizó con la foto oficial.