Por: Alfredo Kato
Gracias a una invitación del congresista japonés Toru Shiraisihi, quien arribará dentro de unos días al frente de una numerosa delegación de autoridades y empresarios de Ehime, la parlamentaria huanuqueña Carmen Omonte se encuentra de visita en Japón, donde viene realizando una serie de actividades.
La noche del sábado, a pocas horas de su arribo, Omonte cenó con el parlamentario anfitrión y Elard Escala, embajador del Perú en Japón, quienes estuvieron acompañados de sus respectivas esposas, en un elegante restaurante.
Al día siguiente visitó la planta destiladora de shochu en la ciudad de Kagoshima. El shochu es un licor que se logra de la destilación del camote blanco japonés. Se cuenta que cuando el misionero Francisco Javier llegó a Kagoshima en 1549, vio que la gente ya tomaba shochu.
Por la noche la congresista peruana cenó con el congresista Shiraishi y con el embajador Escala en la ciudad de Matsuyama, en la prefectura de Ehime.
A la mañana siguiente, guiada por un grupo de alumnos de un colegio, Carmen Omonte visitó Mine Topia, una de las más grandes minas de cobre del Japón y que fue descubierta en 1693 y que está ubicada en Niihama a unos 750 metros de altura, y por eso la llaman «Machu Picchu»
Como informáramos oportunamente, la misión comercial japonesa llegará el martes 28 y visitará Lima, Huánuco —donde busca concretar un proyecto agrícola—, Nasca, Trujillo y Cusco, existiendo el propósito de hermanar a Niihama con la cusqueña Chincheros.
Después, la parlamentaria estuvo en la ciudad de Oshima, donde observó el cultivo del camote japonés.
Omonte —quien está en medio de un escándalo a causa de la desaparición de cerca de un millón y medio de pañales en la época en que estaba al frente del Ministerio de la Mujer— permanecerá hasta el próximo jueves en el país de los cerezos.