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Exposición «Trompos. Arte y posibilidad infinita»

La exhibición inaugurada el pasado martes 14 de abril en la galería de la fundación Euroidiomas forma parte de un proyecto de arte y solidaridad. Reúne el trabajo de 31 artistas quienes son parte de esta experiencia que consiste en la intervención plástica sobre un trompo de madera.

El trompo es el símbolo de la Asociación Cultural Puckllay, que en vocablo quechua quiere decir ‘¡juega!’. Es pues una invitación a la acción del juego, que constituye nuestra principal estrategia para potenciar y mejorar los procesos pedagógicos dentro de la escuela. 

Por ello se eligió el trompo como su emblema, pues es un símbolo que alude inmediatamente al juego individual y colectivo, a la comunidad, al espacio infantil. De igual manera, la imagen del trompo nos invita a pensar en una dinámica democrática, de espacio liberador y creador que desafía el orden establecido, que reta y siempre está en movimiento, en permanente gravitación. Sin embargo se sabe que para que esta gravitación suceda, se necesita un impulso, una voluntad, un esfuerzo que viene de la mano del niño o del que juega; en el caso de Trompos este impulso nace del artista creador.

La Asociación Cultural Puckllay ha tejido este hilo de la huaraca, a modo de hermosa voluntad colectiva, para ayudar a que su Escuela de Arte y Desarrollo pueda seguir creciendo y atendiendo a más niños y adolescentes. A la altura del kilómetro 34.5 de la carretera Panamericana Norte se encuentran sus niños que son niños del Perú, que constituyen más del 52% de la población de Lomas de Carabayllo. 

Sus padres son migrantes, sus calles no tienen pistas ni veredas o parques, ni espacios donde puedan jugar en condiciones óptimas y seguras. En sus barrios recién se están instalando los sistemas de agua y desagüe y la contaminación en el lugar es un problema.

El objetivo principal de la asociación es posicionar el arte y la cultura como una plataforma de desarrollo y crecimiento personal y comunitario. De esta manera acompañan la formación humana y escolar de los niños. La escuela consiste en un programa intensivo y permanente, donde los participantes aprenden teatro, música, circo, artes plásticas y danzas. 

Existen también cursos que complementan la formación que brinda la escuela tales como el curso de prensa y comunicación o el curso de juguetería en madera reciclada. Dentro de este último taller nacieron los trompos que se lucen en la exposición. La idea es que los niños puedan seguir creciendo de la mano del arte y que esta posibilidad ayude a que sean mejores personas, mejores seres humanos para su comunidad, su pais y su vida.

Los artistas participantes son los siguientes: Shila Alvarado, César Ayllón, Cécica Bernasconi, Juan Pablo Campana, Enrique Casanto, Amiel Cayo, Rosamar Corcuera, Gerardo Chávez, María Gracia de Losada,Mauricio Delgado, Fito Espinoza, Kino Ganoza «Cherman», José Gómez, Pancho Guerra García, Edwin Higuchi «Pésimo», Marita Ibañez, Joan Jiménez «Entes», Luz Letts, Jorge Miyagui, Cuco Morales, Denise Mulánovich, Daniel Ochoa, Patricia Orbegoso, Guillermo Palacios, Lucho Quequezana, Javier Ramos Cucho, Enrique Roncal, Sixto Seguil, Aldo Shiroma, Eduardo Tokeshi y Marcelo Wong.

Jorge Miyagui: «El punto de partida fue conocer la historia de Edwin Chota, líder asháninka asesinado por mafias de madereros ilegales en la selva peruana. Me inspiró saber que Chota consideraba a los árboles como sus familiares, seres vivos que transmiten conocimiento. No por casualidad encontré las mismas ideas en el libro La serpiente cósmica de Jeremy Narby».