Por: Ciria Chauca Falconí
María Esther Michiko Iida de Teramoto, de nacionalidad mexicana, hija de japoneses nacidos en la prefectura de Fukuoka que ahora residen en México, visitó Lima por segunda vez y vivió una experiencia inigualable con las personas mayores y las voluntarias del programa Ryoichi Jinnai de la Asociación Peruano Japonesa.
Diseñadora gráfica de profesión, Michiko es voluntaria de Himawari el grupo de la Tercera Edad Nikkei de México, que se formó hace 3 años, inspirado en el Centro Ryoichi Jinnai.
La voluntaria mexicana acompañó a los koreisha en el paseo veraniego al Country Club El Bosque sede playa. Conoció la dedicación y el esmero de las voluntarias Shiawase en la atención a los adultos mayores.
Especialmente despertó su interés la participación en el programa Jinnai de las obaachan y los ojiichan con ciertas dificultades físicas y se movilizan en silla de ruedas. Más aún su admiración creció al saber que a las personas de la tercera edad la movilidad les recoge en su domicilio y al finalizar el programa del día la movilidad les lleva a su casa.
«Nosotras, las voluntarias de Himawari tenemos que aprender que el Centro Jinnai atiende a personas con ciertas dificultades físicas, se movilizan en silla de ruedas y les trasladan en movilidad desde su domicilio y hasta su domocilio», remarcó Michiko Iida.
La nikkei mexicana elogia que el programa de la tercera edad Ryoichi Jinnai está muy bien organizado, tiene mucho apoyo, personal y económico.
«Admiro mucho que cada día reciben entre 80 a 100 personas. Y me ha sorprendido el aporte personal de los adultos mayores. Nosotros, en el programa Himawari, desafortunadamente no podemos apoyar mucho, de los mismos participantes recibimos los materiales para los trabajos manuales y ellos mismos pagan su lonchecito, nosotras, las voluntarias, también pagamos nuestro lonche y pagamos hasta el estacionamiento de nuestros autos», explicó.
Himawari
Himawari el grupo de la Tercera Edad Nikkei de México cumple 3 años en septiembre próximo. El sistema se formó por iniciativa de Patricia Murakami, quien estuvo en el Perú hace 3 años.
«El señor Carlos Kasuga pagó el viaje a Lima de Patricia Murakami y Emi Charles Demura, quienes vinieron para investigar y llevar artículos sobre el programa de la tercera edad», dijo Michiko Iida.
Señaló que una vez que se presentó en México los estudios realizados en Lima se reclutó a las voluntarias para atender a las personas mayores. «Fuimos varias personas que nos anotamos como voluntarias y de esta manera nace Himawari el grupo de la Tercera Edad Nikkei de México».
En México D.F., los nikkei adultos mayores y las voluntarias se reúnen dos veces por semana, de 10:00 de la mañana a 4:00 de la tarde en el local de Kaikan Asociación México Japonesa, «esta institución nos hace el favor de prestarnos su local», remarcó.
El programa comienza con radio taiso, luego se realizan trabajos manuales y una vez al mes asiste la maestra de ikebana, quien enseña arreglos florales de acuerdo a las celebraciones específicas en cada mes.
Luego se sirve el obento, algunas personas reposan el almuerzo y otras participan en clases de la ceremonia del té.
«Luego, hacemos ejercicios como para relajarnos, sobre todo cuando hace mucho frio para que las obaachan no sientan frío», indica la voluntaria Himawari.
El promedio de edad de las personas que participan en este programa está entre 70, 85 y 90 años.
Para cubrir los gastos económicos las voluntarias Himawari se turnan cada 4 meses para llevar pastelitos, frutas, y panecitos para compartirlo con las personas mayores.
«Lo bonito es que cada una tiene una sazón diferente y cada uno es lo mejor para las obaachan y los ojiichan, por ejemplo, hay personas que llevan yogurt y granuladas y cada una de las cosas que los llevamos les servimos acompañados con el ocha», detalló María Esther Iida.
Además, en Himawari, cada mes se celebran los cumpleaños y son las voluntarias las que llevan la torta.
«Nuestro objetivo es tener un edificio destinado al cuidado de las personas mayores, hay que hacer un instituto donde se pueda recibir a los adultos mayores», resaltó la joven mexicana.
Una idea es que allí mismo, los koreisha se queden a dormir, con servicios de enfermería, médico y dietólogo.
«Para lograr este objetivo, las voluntarias de Himawari hacemos muchas actividades con la finalidad de recaudar fondos, así poco a poco vamos avanzando para alcanzar la meta» especificó.
Subrayó que es positivo la vida de los nikkei adultos mayores en México, porque normalmente viven en compañía de sus hijos, de sus nietos, de familiares muy cercanos y no se presentan casos de ancianos que viven solos.
10 mil nikkei mexicanos
Michiko de Teramoto dio a conocer que actualmente son 10 mil los nikkei mexicanos. Kaikan Asociación México Japonesa es la más importante institución que los reúne. Organiza dos actividades grandes al año. Kodo mono hi, en el mes de mayo.
«En esta actividad se les invita a todos los kenjinkai, se hacen puestos de venta y se organizan bailes japoneses, así como presentaciones para niños, participan payasos y malabaristas», informó Michiko Iida.
La segunda actividad grande de la Asociación México Japonesa es el Akimatsuri o festival de año, en el mes de octubre. Y en esta celebración se hace mucho odori, baile japonés. «Nosotras como grupo de voluntarias participamos y a las abuelitas que les gusta bailar les acompañamos bailando».
La voluntaria María Esther Michiko Iida, al finalizar su visita a Lima saluda con mucho cariño a la colectividad nikkei y les invita viajar a México para iniciar un contacto amical con Kaikan Asociación México Japonesa. «Los esperamos, van a ser muy bien recibidos», concluyó la entrevista con Perú Shimpo.