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La Batalla de Okinawa, hace 70 años

Por: Fernando Nakasone

El 1 de abril de 1945 hace 70 años se dio inicio a la batalla más cruenta del Pacifico y una de las últimas de la Segunda Guerra Mundial, la conquista por parte de los americanos de la isla de Okinawa, pequeña y pacífica isla al sur del Japón quien luego de tres meses de intensos combates perdería más de la tercera parte de su población civil atrapada entre el fuego cruzado y los incesantes bombardeos.

Durante la batalla de Okinawa, el ejército norteamericano conformó un contingente de más de 280 000 hombres entre marines y soldados y una flota de 1682 embarcaciones de guerra que incluían 40 portaaviones las cuales transportaban más de 2000 aviones y bombarderos, constituyéndose este como uno de los despliegues más grandes realizados por los Estados Unidos en la guerra. Por otro lado el ejército japonés en Okinawa estaba conformado por unos 100 000 soldados de los cuales 67 000 pertenecían al ejército imperial y otros 39 000 por civiles okinawenses que fueron reclutados apresuradamente, adicionalmente más de 1500 jóvenes estudiantes de escuelas secundarias fueron reclutados como la unidad voluntaria «Hierro y Sangre» para apoyar las líneas del frente transportando municiones a los combatientes así como 600 niñas y jóvenes adolescentes llamadas Himeyuri fueron reclutadas para realizar labores de enfermería, 2000 aviones que en su mayoría se convertirían en kamikazes, sumado a ello se prepararon cientos de lanchas acondicionadas con torpedos y que conformaban las unidades suicidas que intentarían hundir las embarcaciones apostadas a ambos lados de la isla de Okinawa. En medio de estas dos poderosas fuerzas se encontraba la indefensa población Okinawense.

Seis días antes, el 26 de marzo de 1945 la fuerzas norteamericanas habían tomado la isla de Kerama importante bastión cercano a la isla de Okinawa en donde los estadounidenses instalarían parte de su artillería pesada y en donde encontrarían y eliminarían gran parte de las lanchas suicidas.

A las 8:30 de la mañana del 1 de abril de 1945, la artillería pesada de cientos de buques de guerra iniciaron una lluvia de misiles (solamente el primer día se lanzaron más 44 000 misiles) dirigidos a toda la isla principalmente a la zona de desembarco, horas después de incesante bombardeo 50 000 soldados estadounidense ingresan en la zona de Yomitan ubicada en la parte central de la isla dirigiéndose hacia el pueblo de Chatan en dirección sur, este incesante bombardeo se dio durante toda la batalla en Okinawa, la marina norteamericana bombardeaba sin parar día y noche el área de avance de las tropas norteamericanas con el fin de limpiar el terreno de combate, sin medir que en esas zonas también vivían cientos de miles de civiles.

Meses antes del inicio de esta guerra y ante la inminente llegada de los americanos a Okinawa, se decide enviar a miles de escolares a escuelas de la isla principal con el fin de ponerlos a salvo, la mayoría llegaron a Miyasaki Ken, otros grupos más pequeños a Kumamoto Ken y Oita Ken, gracias a ello muchos niños se pudieron salvar pero lamentablemente a lo largo de todas las costas del Japón, se habían colocado minas marinas que ocasionaron el hundimiento de muchos de los barcos que transportaban estos niños, muriendo muchos de ellos ahogados, Cuenta una sobreviviente que debido a la falta de salvavidas ellas llevaban amarrado a su espalda un palo de bambú el cual le serviría de salvavidas si el barco se hundía, por suerte se salvó porque el director del colegio decidió postergar un día la salida, no viajando en el barco que después se hundiría en las costas del mar del Japón.

Luego de 5 días de combate terrestre, un 6 de abril, más 700 aviones kamikazes se lanzan en un ataque que ocasionó el hundimiento de algunos buques y causando daños a muchos de ellos, al día siguiente el Yamato, el barco más importante de la armada japonesa, es enviado en una misión suicida pues se encontraba casi inoperativo producto de las diferentes batallas anteriores, el Yamato recibe el ataque de mas de 380 bombarderos norteamericanos que a pesar de su poderosa artillería termina hundiéndose con sus mas de 3000 tripulantes.

Durante los 3 meses que duró la campaña los buques de la armada norteamericana lanzaron más 600 000 misiles de gran calibre a la isla de Okinawa mientras que las fuerzas terrestres lanzaron más 2 000 000 de misiles explosivos de mediano calibre este incesante bombardeo hizo desaparecer el 90% de las construcciones de toda la isla y obviamente causando la muerte de miles de militares y civiles.

Los primeros días de la invasión el avance fue rápido, dividiéndose las fuerzas en dos sentidos, una hacia el norte en donde sin mucho enfrentamiento militar se ocupó toda la zona norte en 19 días, el contingente militar más grande que avanzaba hacia el sur, en 8 dias llegó hasta la primera línea de resistencia, esta línea atravesaba los pueblos de Ginowan, Urazoe y Nishihara, estos pueblos sufrieron las consecuencias de esta resistencia ya que sufrieron la mayor cantidad bombardeos, ataques y fuego cruzado, principalmente este último, Nishihara, en donde existía un aeropuerto militar y albergaba un contingente grande de militares japoneses. La línea de resistencia establecida en estos pueblos que impedía que los norteamericanos ingresaran a Shuri, la capital, obligó a que los enfrentamientos duraran más de 40 días en esta zona, muchos militares japoneses escondidos en las casas de civiles disparaban contra el ejército norteamericano, éste en respuesta y al no poder distinguir entre que casa albergaba o no militares optó por disparar indiscriminadamente hacia las casas de todos los civiles. De acuerdo a las estadísticas, Nishihara fue el pueblo que mayor porcentaje de muertes civiles tuvo en esta guerra, y dentro de Nishihara fue el barrio de Onaga el que sufrió mayormente las consecuencias y en donde el 92% de los hogares tenían algún muerto entre sus familares.

Una vez que el ejército rompió esta línea de resistencia, su siguiente paso fue la toma de Shuri, en donde por un lapso de dos semanas de intenso ataque y bombardeos lograron lentamente su avance, nuevamente, por una lamentable decisión, muchos pobladores que huían desde los diferentes pueblos hacia el sur, decidieron dirigirse hacia Shuri, en donde se encontraba el principal contingente militar japonés, en la presunción que estando al lado del ejercito estarían más seguros, miles de civiles se encontraron en medio de este cruento enfrentamiento, causando nuevamente más bajas de pobladores okinawenses.

A medida que avanzaba el ejército americano, estos encontraban que muchos soldados enemigos no solamente estaban escondidos en las casas sino también que estaban apostados dentro de las cuevas que existen a lo largo de toda la isla y también se ocultaban dentro de los Ohaka, tumbas familiares, los americanos ordenaban que salgan de sus escondites, si no obtenían respuesta estos eran sellados con granadas o eran quemados con lanzallamas, muy conocido es el suceso ocurrido en una de las tantas cuevas ubicadas en la zona de Itoman en donde los militares norteamericanos lanzaron bombas dentro de la cueva sin saber que dentro de ella se encontraba escondido todo un colegio de niñas y sus profesores.

A medida que se iba cerrando el avance y no la defensa se debilitaba, militares japoneses incitaron a la población civil a suicidarse antes de ser capturados por los norteamericanos muchas familias recibieron granadas para inmolarse otros se lanzaron por los abismos de los peñascos ubicados al extremo sur de la isla. Cuenta alguno de los sobrevivientes que formó parte de la unidad voluntaria de «Sangre y Hierro» que era llamado así a los escolares que ayudaban a transportar pertrechos al frente de batalla y en las comunicaciones, que aparte del material que debían transportar llevaban consigo 3 granadas, si se encontraban con militares americanos tenían la orden de lanzar dos granadas al enemigo y la última era para suicidarse y no caer en manos enemigas.

Mucha gente murió producto del hambre y la inanición pues no había nada que comer ni lugar donde beber pues la mayoría de los pozos fueron contaminados, los que no fallecieron producto de los ataques y pudieron huir hacia el norte o estaban o otras islas más pequeñas murieron producto de una epidemia de malaria que ocasionó miles de muertes.

Finalmente Okinawa fue tomada el 23 de junio de 1945, el general a cargo de la defensa de Okinawa el general Mitsuru Ushijima procedió a hacerse Harakiri junto con otros altos generales japoneses.

Producto de esta batalla en Okinawa, fallecieron más de 240 000 personas en su mayoría civiles inocentes que se encontraron en medio de una cruenta y dura batalla. En los tres meses que duró la batalla murió más del 30% de la población, en algunos pueblos sobrepasó el 50%, los daños materiales incalculables, más del 90% de las construcciones fueron bombardeadas y destruidas, no quedando ningún edificio en pie, hasta la fecha aún se siguen encontrando misiles enterrados en el fondo de la tierra y que no llegaron a explotar.

Es justo que todos recordemos estos acontecimientos ocurridos en Okinawa lugar donde se dio la batalla más cruenta de la guerra del pacifico y en donde cientos de miles de Uchinanchus muchos de ellos familiares nuestros fallecieron producto de esta nefasta guerra.