En el marco de la amigable bienvenida, la delegación de profesores voluntarios de la ciudad Minami Alps, Japón, conocieron la historia del tanomoshi, junta de dinero, que iniciaron hace más de 50 años las obaachan issei de Perú Yamanashi Shinbokukai.
Precisamente la presencia de visitantes de Minami Alps coincidió con el día en que las socias de Yamanashi se reúnen con motivo del tanamoshi, el sábado 14.
La presidenta del Comité de Damas, Julia Oguino de Yoshimoto (en español), y Mari Okuyama (en japonés), explicaron detalladamente las características del tanomoshi.
Cuando se inició el ahorro mediante una junta/cadena, la mayoría de las issei de Yamanashi eran novias venidas de Japón, «como yobiyose o novias por llamado. Muchas de ellas no tenían a sus padres ni hermanos ni familiares y, aún más, tenían problemas en el idioma y había diferencias en la cultura, etc. Luego se sumaron los sufrimientos de la guerra, por tal motivo este grupo de damas se reunieron para consolarse y ayudarse mutuamente. Es así que se organizaron para formar el tanomoshi», explicó Oguino.
Hasta hace un año eran 10 señoras, cuyo promedio de edad fue de 95 años, y actualmente tres de ellas cumplieron 100, «por lo tanto ya fue difícil seguir reuniéndose y empezaron a participar al tanomoshi de Fujinbu, de nuestra institución», detalló.
Reflexionó que quizás estas relaciones horizontales de las obaachan hicieron que tuvieran una feliz larga vida. Reunirse una vez al mes, confirmando su buena salud, conversando con mucha alegría, tranquilidad y el relax, sea un factor del secreto de su larga vida.
Es así que desde hace 25 años se organizó este tanomoshi con damas de segunda, tercera y cuarta generación, llegando de 60 a 70 damas socias. Este número se dividió en ocho grupos. Cada mes, cada grupo es responsable de organizar un evento, como invitar a profesoras que puedan enseñar sobre el Perú o Japón.
«Por ejemplo, la enseñanza de cocina japonesa, ikebana, caligrafía, origami y las envolturas de furoshiki, etc. Asimismo, invitar a médicos para alguna charla de salud, cantantes que nos deleiten con canciones o realizar entre nosotras un karaoke. Luego festejamos los cumpleaños del mes, cantando el Happy birthday, y a fin de año realizamos el boonenkai en algún restaurante», indicó.
Además, participan en el festival gastronómico organizado por la Asociación Peruano Japonesa, presentando platos típicos de Yamanashi, como hootoo, obentoo, udon y okashi. Todas las damas ayudan para elaborar estos platos, y en el festival artístico participan con el baile Takeda bushi, Yocchahabare, etc.
Julia de Yoshimoto manifestó que las socias de Yamanashi en realidad no conocen bien Yamanashi del Japón, «pero preguntamos a las obachan issei, o nosotras mismas averiguamos e intentamos acercanos a Yamanashi para conocer sobre la historia y sus costumbres», dijo al dirigirse especialmente a la delegación de la ciudad de Minami.
«Actualmente todas nosotras nos consideramos más peruanas que japonesas, pero dentro del corazón mantenemos el orgullo de ser descendientes de los japoneses. Como madre, como esposa y como mujer, nos consideramos como nikkei peruana viviendo en el Perú», subrayó.
Acentuó que cada una de las mamás, «como representantes del Japón y de Yamanashi», se esfuerzan para enseñar a sus hijos el comportamiento, pensamiento y los valores como descendientes de japoneses.
Precisó que en el Perú, a diferencia del Brasil, hay muchos niños que no hablan japonés. Sin embargo, presentó a las profesoras que se dedican a la enseñanza del japonés: Seto, Kitsuta, Kojima y Tenya, quienes participan en el tanomoshi de Yamanashi.
Finalmente, Mari Okuyama y Julia de Yoshimoto pidieron a la delegación de Minami Alps: «Quisiera que nos recuerden que al otro lado del planeta seguimos luchando y viviendo. Y si existe algún grupo de damas en Yamanashi, que tengan interés en este Fujinbu, nos gustaría comunicarnos, pues juntos podríamos hacer algo productivo».