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Promoción 1989 del colegio La Unión celebra Bodas de Plata en Japón

Luego de 25 años de egresados, los miembros de la promoción 1989 del colegio La Unión residentes en el Japón se reunieron en la prefectura de Kanagawa. Aquí algunos testimonios que describen el feliz reencuentro.

«1989, entre apagones, coches bomba e hiperinflación, al igual que muchas otras, egresó la promoción Nito 1989 del colegio La Unión. Unos se quedaron en el país, pero otros, sino inmediatamente, emigramos a Japón con la idea regresar despues de algunos años. Pasaron los años y muchos regresaron a Perú, pero algunos, echamos raíces aquí y aún seguimos luchando por salir adelante».

«Sin darnos cuenta, pasaron ya 25 años y en Lima se realizaron actividades, como participar en el IFU, hakamaeri a los amigos que partieron, y una gran reunión en la que participó gran cantidad de nuestros compañeros. A los que estamos en el extranjero, nos tocó ver con nostalgia, pero felices a la vez las fotos y videos de dichas actividades. Sin embargo, aquí en Japón, no nos quisimos quedar con las ganas y empezamos por ‘reconectarnos’. Si bien Facebook y Line sirvieron, fueron nuestros fuertes deseos los que hicieron posible el reencuentro».

«Así que el 14 de febrero del 2015, en la cuidad de Yokohama (Tsurumi ), se hizo realidad. Desde Okinawa, Gunma y otras partes, nos juntamos. Y entre muchas risas y algunas lágrimas, compartimos momentos inolvidables, recordando una de las mejores épocas de nuestras vidas. Siempre teniendo presente a Nito, Meny, Rafo y Julio, que seguro sonriendo desde arriba, vieron lo bien que la pasamos», señaló Rubén Castro Sano.

Otra de las exalumnas que asisitó al reencuentro, Nancy Tanaka, mencionó: «Parece que fue ayer cuando dejábamos el cole llenos de planes y un futuro incierto. Todos los aquí presentes hicimos maletas y cruzamos el océano en busca de un sueño. Veinticinco después aún me preguntaba si valió la pena dejar a la familia, a los amigos. Hoy siento que no importa si hice bien o no, porque me siento feliz de saber que el cariño sigue intacto, las mismas tonterías, la misma inmadurez. Gracias a todos y cada uno de ustedes por ser como son, por hacer posible este encuentro, gente que vino desde Okinawa, Nagoya, Gunma, Saitama, Chiba y Kanagawa. Y a todos los que nos apoyaron de Perú para poder contactar aquí. Algunos nos dejaron muy rápido, pero sé que desde donde estén celebran con nosotros. Somos la promoción Nito 89, un solo corazón el día de hoy. Dios los bendiga».