Por Alejandro Yoshioka
El sueño de dos jóvenes empresarios permitió que hace más de un mes Tzuru abriera sus puertas. Las mil grullas que decoran el establecimiento materializan el buen augurio para dos cocineros que llevan la cocina nikkei a un nivel distinto, saliendo de los ya clásicos makis con sabor peruano e incursionando en platos elaborados con técnicas vanguardistas, pero con el corazón de la comida de casera.
Jorge Matzuda y Masa Hamada lideran la cocina de Tzuru. Su recorrido en el mundo de la gastronomía lo iniciaron hace más de 10 años en Edo, y nunca dejaron de soñar con el negocio propio. El momento llegó a finales del 2014 y no escatimaron esfuerzos en abrir este restaurante de cocina nikkei en pleno corazón empresarial de San Isidro.
Tzuru entró al mercado con una carta amplia y variada, donde la comida fusión es la protagonista.
«Lo que tratamos de hacer es una cocina más moderna, con técnicas de vanguardia, manteniendo la esencia nikkei y japonesa», nos explica Matzuda, que con su nuevo proyecto busca dar a conocer la cultura nikkei a través de la cocina.
«Nosotros somos nikkeis y lo que hacemos es contarle al cliente un poco de la historia de los sabores con los que crecimos. Pues la cocina nikkei es muy amplia y hay mucho que todavía no se ha visto», indica. Masa Hamada añade: «Hay muchos sabores que son con los que crecimos, también hay mucha fusión. Y Tzuru es compartir nuestra experiencia, explicar nuestra identidad».
Recorrido gastronómico
El equipo de cocina de Tzuru es el encargado de la creación de cada uno de los platos. Todos aportan, critican, comparten y logran resultados muy buenos.
Empezando la barra, la creatividad del equipo de cocina de Matzuda y Hamada ha logrado platos como los nigiri de chiasiu, pejerrey crocante o el de magret de pato. Cuentan además con el infaltable maki acevichado y una larga variedad de rolls, donde cada ingrediente se luce.
En platos calientes los chefs recomiendan «El ceviche, el mar y las brasas», un cebiche tibio de mariscos braseados en mostaza japonesa, aire de leche de tigre, tierras andinas y detalles agridulces. Es una creación con el que los cocineros buscan que el cliente experimente con sabores y texturas en una propuesta de frutos del mar cocidos de una forma singular.
También está el «Kakuni crocante», con panceta de cerdo marinada en salsa de soya, mirin y sake, cocida a baja temperatura por 48 horas, que es acompañado por piel crocante, crema de daikon confitado con hongos de porcón, crema de oca y reducción de juegos de cocción. Es un plato de sabores marcados que se complementan de gran forma. Un plato simple y contundente es el yakisoba criollo, elaborado con pasta japonesa y cortes de lomo salteados al estilo peruano.
El cachete de res estofado, con manzanas y kare es otro plato que no tiene pierde.
Tampoco faltan platos tradicionales japoneses como el oden, gyudon, katsudon o el hiyashi somen, entre otros.
En la sección de postres los cocineros han logrado cosas interesantes como el «Mochi mochi mochi», que lleva mochi helado de yuzu, mochi de chancaca, yucamochi, crema de tapioca y salsa cranberry.
En el bar se encuentra una gran variedad de cocteles y sake.
Datos
Tzuru se encuentra en Calle 21 N.° 707, Urb. Corpac, San Isidro. Teléfono: 2252195