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Vale la pena conocer Cultura Wari, Ayacucho

Después de ocho horas en ómnibus, o solo 40 minutos en transporte áreo, llegamos a la ciudad de Huamanga, capital del departamento de Ayacucho. Si es por la mañana, para recuperar la fuerza física lo ideal es un desayuno con chapla, pan ayacuchano con los más ricos quesos huamaguinos, acompañado con una taza de café o café con leche.

Después de un breve descanso en los mejores hoteles turísticos o en los acogedores y baratos alojamientos, notamos que Ayacucho tiene una variedad incomparable para hacer turismo, en la misma ciudad o en lugares muy cercanos. Si viaja con niños en edad escolar, de todas maneras hay que ir al Complejo Arqueológico de Wari, a 22 km al norte de Ayacucho, a solo 30 minutos de Huamanga.

Capital del imperio Wari

Al llegar a Wari la primera impresión es una extensa área verde, siempre bajo el cielo azul intenso en el verano, y en invierno cubierto por un mar de nubes blancas o muy oscuras, que anuncian lluvia torrencial acompañada de granizada. 

En Wari aún se conserva y se pone en práctica algunas características de la población antigua. Por ejemplo, quienes se  dedican a cosechar tuna, la transportan en burros. 

La bienvenida cultural es con un moderno Museo Wari, inaugurado en el 2014. Alberga y exhibe las principales piezas, restos arqueológicos, hallazgos y datos de lo que ha sido la cultura representativa del imperio Wari.

Al iniciar el recorrido por el museo está explicado todo sobre el Complejo Arqueológico de Wari: una ciudad preinca donde se ubicó la capital del imperio Wari, y según los investigadores albergó a una población de 50 000 habitantes. Está considerado uno de los centros urbanos más grandes del antiguo Perú. Ocupa una área aproximada de 200 hectáreas.

Wari: origen y territorio (de los 550 a 1100 d. C.) 

Representa la continuidad y proceso histórico andino surgido en Ayacucho a través de Huarpa, y nutrido con el aporte de las culturas Nasca y Tiahuanaco, consolidándose en un poderoso estado imperial que unifica a casi todos los valles de la costa y sierra actual del Perú.

El imperio Wari alcanzó su máxima expansión territorial a partir de los 700 d. C., impartiendo un nuevo modelo arquitectónico y llegando a construir importantes centros urbanos como Wiracochapampa en la sierra de La Libertad por el norte, Cerro Baul en Moquegua por el sur, Piquillacta en el Cusco por el este, y Pachacámac en Lima, por el oeste.

En la actualidad, de acuerdo a las evidencias disponibles, se sabe que la extensión del imperio Wari llegó a Piura y Tacna cubriendo una área total estimada en 300 000 km2.

Zonas de visita

La ciudad Wari ha sido motivo de varias excavaciones arqueológicas de cientíticos peruanos y extranjeros.

Cheqo Wasi es uno de los primeros sectores conocidos gracias a los trabajos de Julio C. Tello. Es un conjunto de cámaras líticas de tres niveles y servían para sepultar a los personajes de la élite Wari.

Vergachayoq es el nombre tradicional de un montículo que constituye hasta hoy el templo mayor de la ciudad de Wari. Se nota la presencia de altares, hornacinas, enterramientos y una plaza semicircular, donde es posible identificar restos de pintura rosada, blanca y variedades de ocre.

Un día resulta muy corto para recorrer el Complejo Arqueológico de Wari, incluyendo el trabajo de campo y las excavaciones que se realizan a través del proyecto de conservación. El Museo Wari es el lugar exacto para acercarnos a lo que ha sido el imperio Wari.