Luis Alberto Mazekina Oshiro estudió en en el colegio peruano-japonés La Victoria, en 1991 viajó a Nihon, luego de retomar sus estudios de Teología. En el 2011 realiza una misión de evangelización a Chile, curiosamente en un pueblo llamado Yungay. Hoy es un sacerdote nikkei recién ordenado.
El ordenamiento sacerdotal es un sacramento que, por la imposición de las manos del obispo y sus palabras, hace sacerdotes a los hombres bautizados, y les da poder para perdonar los pecados y convertir el pan y el vino en el cuerpo y en la sangre de Jesucristo.
El sacramento del orden lo reciben aquellos que se sienten llamados por Dios a ser sacerdotes, para dedicarse a la salvación eterna de sus hermanos los hombres. Esta ocupación es la más grande de la Tierra, pues los frutos de sus trabajos no acaban en este mundo, sino que son eternos.
Monseñor Lino Panizza Richero, obispo de Carabayllo, fue el encargado de la ordenación presbiteral a los diáconos Robert Wilmer Bautista Ávila, Carlos Alberto Jaramillo Neyra, Luis Alberto Mazekina Oshiro y José Magno Vásquez; y de la ordenación diaconal a los seminaristas Gustavo Adolfo Arriola Guzmán, Miguel John Carpio Vargas y Rolado Ricardo Soto Lavado. Esta ceremonia se realizó en el 18 aniversario de la creación de la diócesis y la celebración de la fiesta de la presentación del Señor.
Durante la ceremonia, el vicario general de la diócesis presentó a los candidatos a ser ordenados como diáconos, quienes se comprometieron a su ministerio e hicieron sus promesas de obediencia.
Después se dio inicio a la ordenación de los presbíteros, quienes manifestaron su disposición y compromiso.
La ordenación de los nuevos sacerdotes se dio con la imposición de las manos a los elegidos para presbíteros, luego se impondría la estola y casulla, la unción de las manos, finalmente se les entregó la patena y el cáliz.
Al término de la ceremonia los nuevos sacerdotes recibieron el saludo de la comunidad, amigos y familiares.
Posteriormente, en Santa María de la Providencia se realizó un ágape para los ordenados. El padre Luis Alberto Mazekina Oshiro hizo el brindis, y luego partirían una torta que compartieron con los asistentes.
Luis Mazekina, padre del recién ordenado sacerdote, pidió a la comunidad apoyarlos orando por ellos a fin de que sean «sacerdotes santos».
También se hizo presente la familia Mansilla de Chile, de la Zona Entre Talca y Chillan al Sur de Santiago, donde laboró el padre Luis Alberto. David Mansilla Covarrubias hizo uso de la palabra y agradeció a su ministerio en Chile.
Cabe señalar que el domingo 8 de febrero será su primera misa en la Vicaría Peruano Japonesa, en la parroquia de Santa María Madre de la Iglesia, a las 4:30 p.m; y también en la Parroquia de Todos los Santos a las 7:30 a.m., en Santa María de la Providencia, 10:00 a.m.