Una celebración con los amigos, en la que se deja atrás todo lo malo y nos enfocamos en lo positivo que nos depara el nuevo año, es lo que representa una de las celebraciones tradicionales del Japón, el Shinnenkai. Este año cientos de nikkeis se reunieron en la celebración organizada por la Asociación Peruano Japonesa para festejar la llegada del Año de la Oveja (Hitsujidoshi).
En la explanada del Teatro Peruano Japonés se dieron cita el último viernes los representantes de las instituciones de la colectividad peruano-japonesa, quienes participaron de este tradicional festejo.
El evento se inició con un minuto de silencio en memoria de todos los fallecidos, recordando especialmente a Sumiko Ishibashi, expresidenta de Fujinkai. Posteriormente el coro de la institución femenina entonó la canción de Año Nuevo, Toshi no hajime.
El protocolo se inició con las palabras del presidente de la APJ, Francisco Okada, quien señaló que el ente matriz de la colectividad nikkei organiza el Shinnenkai para reunir a los amigos y continuar con esta tradición heredada de los primeros inmigrantes japoneses.
Asimismo recordó el 2014 como un año especial en el que por primera vez la APJ promovió una actividad muy especial como la presentación del músico peruano Lucho Quequezana en Tokio, donde tocó para los príncipes Akishino y recibió muy buenos comentarios. Este evento fue el corolario de las celebraciones del 140 aniversario del establecimiento de las relaciones diplomáticas entre Perú y Japón.
A su turno, el embajador Tatsuya Kabutan hizo diversos comentarios importantes. En primer lugar, ofreció su residencia para que instituciones nikkeis puedan hacer sus actividades. Además señaló que la visita de los príncipes Akishino al Perú y su acercamiento con las máximas autoridades peruanas fue muy importante para las relaciones bilaterales e indicó que espera que este año estas relaciones sigan estrechándose.
Por último dio a conocer que en los meses que lleva en el Perú en sus momentos libres busca información de la historia de la colectividad y encontró en el «libro verde» de Perú Shimpo, editado en japonés con ocasión del 75 aniversario de la llegada de los primeros inmigrantes japoneses al Perú por Luis Tsutomu Ito, un documento valioso que recoge varias historias de vida y del trabajo desempeñado por ministros y cónsules japoneses. Es ahí que reflexionó sobre la importancia del cargo que ostenta y se comprometió a hacer su mayor esfuerzo para cumplir sus funciones en el Perú de la mejor manera.
Seguidamente se invitó a las autoridades presentes a participar de la tradicional ceremonia de la apertura de los taru de sake. Estuvieron autoridades diplomáticas, políticas, ediles y nikkeis destacados.
Nacidos en el Año de la Oveja
Uno de los momentos especiales fue la entrega de presentes a todos los nacidos en el Año de la Oveja, destacó la obaachan Maki Ichikawa, quien nació en 1919 y fue la persona de mayor edad.
Luego de ello se procedió a la tradicional ceremonia del mochitzuki, en el que los invitados participaron en la elaboración del mochi, que se utiliza para la preparación del ozoni, un plato típico en las celebraciones de Año Nuevo.
Por el escenario desfilaron los invitados especiales y representantes de distintas instituciones nikkeis, quienes amasaron el arroz, golpeándolo con mazos de madera.
Cantantes nikkeis destacados
En la parte artística se presentaron dos nikkeis que dejaron en alto el nombre de la colectividad, llegando a estancias finales en concursos de televisión. Se trata de Juan Francisco Fukuzaki y Ronald Arteta, que participaron en Perú Tiene Talento y La Voz Perú, respectivamente.
La APJ entregó un reconocimiento y luego los cantantes ofrecieron su arte a los presentes, dejando en claro su enorme talento y gran proyección.
Por último estuvieron presentes los profesores okinwenses que hace unas semanas llegaron el Perú para enseñar eisa y sanshin. Mana Hiyane y Hideki Tamaki ofrecieron en sus canciones y baile toda la alegría y colorido de Okinawa.