La conferencia «Voces de gratitud: situación del norte de Japón a cuatro años del terremoto y tsunami del 11/03» tuvo lugar en el auditorio Jinnai del Centro Cultural Peruano Japonés el pasado miércoles 14, y contó como expositora principal con Amya Miller, directora de Comunicaciones Globales de la Municipalidad de Rikuzentakata, prefectura de Iwate, Japón, quien trajo un mensaje de agradecimiento a todas las personas e instituciones que apoyaron solidariamente al Japón tras el terremoto y tsunami del 11 de marzo del 2011.
El evento fue organizado por la Asociación Peruano Japonesa, la Asociación Peruana de Ex-participantes del Barco de la Juventud Mundial (SWYAA Perú) e Indeci (Instituto Nacional de Defensa Civil).
Se inició con las palabras de Hiroshi Hironaka, representante de SWYAA Perú, quien agradeció la participación de los asistentes y explicó las actividades que realiza el Barco de la Juventud en nuestro país.
Seguidamente Amya Miller, directora de Comunicaciones Globales de la Municipalidad de Rikuzentakata, prefectura de Iwate, Japón, trajo un mensaje de agradecimiento a todas las personas e instituciones que apoyaron solidariamente al Japón tras el terremoto y tsunami del 11 de marzo del 2011.
Inició su ponencia describiendo a través de fotos e imágenes lo sucedido en aquel día. De las 24 246 personas que habitaban la ciudad, 1700 murieron habiendo aún muchos desaparecidos. El tsunami que afectó la ciudad tenían olas entre 12 y 20 metros. Destruyó el City Hall, museos, gimnasio, hospitales, escuelas, estaciones de bomberos, entre otros establecimientos.
¿Qué necesitan los habitantes de Rikuzentakata?
Salud mental: de los 24246 habitantes de la ciudad, cada uno ha perdido un familiar cercano.
Que sean recordados: se necesitan fotos o videos que mencionen que no se han olvidado de los habitantes de la ciudad.
Visitantes: no necesariamente requiere de la presencia física sino se puede hacer a través del mundo virtual.
Revitalización económica.
Proyectos
Seguidamente presentó los proyectos actuales de reconstrucción de la ciudad, que estaba a nivel del mar. Ahora las casas se construyen en las montañas. Otro proyecto es las construcción de murallas de contención de tsunamis que van desde 3 a 12 metros que se extienden por un litoral de 6 kilómetros además de elevar el nivel del suelo a 9 metros.
«Ahora en Tokio se están construyendo en numerosos proyectos con miras a las olimpiadas del 2020, todos se van a trabajar a Tokio, por eso nosotros tenemos un mayor retraso en la construcción de los proyectos de nuestra ciudad».
Para cerrar la conferencia hizo uso de la palabra el general de División (R) Alfredo Murgueytio Espinoza, jefe del Indeci, quien agradeció a Amya Miller por compartir las experiencias en el terremoto y tsunami en la ciudad japonesa y sus esfuerzos por reconstruir la ciudad.
Recalcó además que el mensaje trasmitido es el de un pueblo que sintió la solidaridad de ciudadanos de distintas partes del mundo.
Otro mensaje importante es el de estar preparado para reaccionar de una manera eficaz y humana ante cualquier desastre.