Los directivos y personal de la Clínica Centenario celebraron el noveno aniversario del centro de salud en una ceremonia realizada ayer y en la que se recordó el esfuerzo desplegado por todos aquellos que trabajaron por hacer realidad esta obra que es una de las más grandes de la colectividad nikkei.
El acto se inició con una misa a cargo del padre Luis Gibo, vicario episcopal de la colectividad peruano-japonesa.
Seguidamente, Aldo Uruma, director ejecutivo de la Clínica Centenario, señaló que recordar cómo se inició esta importante obra es dar un homenaje a quienes iniciaron e hicieron realidad este proyecto.
Uruma señaló que el proyecto gestado en conmemoración al centenario de la inmigración japonesa al Perú, celebrado en 1999, se cristalizó el 22 de diciembre del 2005 cuando se iniciaron las operaciones en la clínica.
Asimismo recordó que con el apoyo del Gobierno japonés, empresas y personas naturales hoy la clínica cuenta con catorce pisos y viene destacando en el ámbito local.
A su vez, Manuel Igue, gerente de la clínica, refirió que si bien celebran nueve años, el proyecto viene gestándose de muchos años atrás, de acuerdo a la visión de reconocidos dirigentes nikkeis.
Añadió que en la clínica viene trabajando por institucionalizar la calidad en tres aspectos básicos: técnica y profesional, humana y de confort. En este sentido refirieron que reducir los tiempos de espera para las atenciones es el objetivo primordial en este último punto, brindando un servicio de calidad a pacientes y sus familiares.
El brindis de honor estuvo a cargo del presidente de la Asociación Peruano Japonesa, Francisco Okada.
Por último, Gerardo Maruy, quien presidió la comisión que gestó la clínica, recordó el incansable trabajo que por seis años realizó un valioso grupo humano de 120 personas, quienes no escatimaron esfuerzos en hacer realidad la Clínica Centenario.