Por Christian Hiyane Yzena
El Perú tiene el tratamiento más caro de retrovirales para combatir el VIH en la región por la falta de una mayor oferta de medicamentos de ese tipo gracias al monopolio que posee una empresa trasnacional, dueña de la patente en nuestro país, reveló el decano del Colegio Químico Farmacéutico del Perú, Luis Kanashiro Chinen
En el programa «No culpes a la Noche» que conduce Milagros Leiva, refirió que una alternativa válida para abaratar el costo que actualmente es de 88 millones de soles, sería a través de la dación de una licencia obligatoria que lo declare de interés público de acuerdo a lo que señala la Organización Mundial de Comercio (OMC) lo que le permitiría al Estado tener una mayor oferta del producto y evitar de esa manera el desabastecimiento y la interrupción del tratamiento que reciben los pacientes de Essalud y del Ministerio de Salud.
«El problema es que al tener este producto el 56% o el 50% de lo que es el presupuesto del tratamiento de esta enfermedad debería verse la manera más bien de que con una licencia obligatoria que se declare de interés público para que el producto baje. No estoy diciendo que no tenga la patente, es el producto más caro de toda la región», sostuvo.
El precio del Reyataz (Bisulfato de Atazanavir), el nombre de la marca, a nivel público es de 29.16 soles y a nivel privado 36 soles por capsula. Un paciente con VIH debe de tomar una de estas acompañada de otra denominada Ritonadil. Kanashiro Chinen comparó el costo con el genérico que se utiliza en Bolivia que es de 1.40, una diferencia aproximada de 20 a 25 veces más con la que debe de cargar el Estado.
«Acá lo que digo es lo siguiente: lo que se patenta es el principio activo, en este caso sería el Atazanavir. Lo que sucede es que aquí en el Perú se ha patentado la sal, o sea, el Bisulfato de Atazanavir. Estamos viendo que Indecopi le ha dado y ha visto que ha cumplido los requisitos de patentar una sal o un cristal en este caso (lo que no se ha patentado) es el principio activo. Si esto se diese hay tres laboratorios que tienen la alternativa de poder abastecer este principio activo», explicó.
Con relación a otros países las diferencias en el precio también son notorias. El promedio con Argentina es de 8.91; Brasil 2.90; Colombia 9.54 y México 10.55 soles. Agregó que la exclusividad de los derechos de la patente partió desde la firma de los Tratados de Libre Comercio (TLC), condiciones que en su momento ni Bolivia, Brasil y Colombia aceptaron.
Protesta de los pacientes
En tanto los pacientes con VIH han presentado sus quejas y protestas por la falta de entrega de los medicamentos y el empeoramiento de su salud. «Se interrumpe por lo mismo que el tratamiento tiene que ser gratuito pero no hay el abastecimiento continuo. Entonces al interrumpirse se corre el riesgo de que se cree resistencia frente a este tipo de enfermedad. Normalmente todos los meses tiene que tener el tratamiento. Es como el caso de una infección que nosotros no podemos cortarle por lo mismo que cada vez va tomando mayor resistencia y se va debilitando el organismo». Desde el 2001 hasta el 2013 se han registrado 39 870 pacientes con VIH (etapa latente) y 18 835 pacientes con SIDA (declarados).
Al tiempo de subrayar que el Colegio Químico Farmacéutico del Perú tiene como función permanente la preocupación por la salud pública y la defensa de los pacientes, Kanashiro Chinen indicó que este sobrecosto le costará el Estado 26 millones al año y 130 millones hasta que venza la patente en el 2019.