Unos 17 000 niños de Lima Norte, Callao, así como de las regiones de Loreto, Junín, Ucayali y Áncash fueron favorecidos por la solidaridad nikkei, al recibir un obsequio navideño de valor nutritivo considerable, que fue una bolsa grande con azúcar, leche, avena, panetón, cocoa y chocolate para taza, y chocolate preparado en caja.
La entrega fue en el marco de la chocolatada de la colectividad peruano-japonesa 2014, que se realizó el sábado 13 en la Casa de Reposo Emmanual, en Ventanilla.
La organización de la chocolatada navideña fue de la Asociación Emmanuel, que preside Florentino Tabata, y la comisión de la chocolatada fue presidida por Fernando Suenaga. Contó con el apoyo directo del comité de voluntarias de Emmanuel.
Por la mañana se inició la entrega de los bloques de víveres navideños a las poblaciones de las provincias de Yurimaguas, Requena, Aucayo (Loreto), Ocopa y Satipo (Junín), Orellana y Tierra Blanca (Ucayali) y Áncash.
La donación para el interior del país se logró por la iniciativa del padre Manuel Kato. Por ello la entrega de los obsequios fue responsabilidad de los sacerdotes de la Comunidad Franciscana del Convento San Antonio de Padua.
Además tuvo lugar la repartición de bloques de víveres en Caritas Callao, Pachacútec, colegio Fe y Alegría y Puente Piedra.
Emotiva solidaridad nikkei
Al mediodía del sábado se inició la chocolatada navideña Emmanuel. Niñas y niños de Pachacútec, Ventanilla, Mi Perú y Puente Piedra hicieron largas colas para ingresar a la Casa de Reposo Emmanuel y recibir el obsequio navideño.
Aunque para los niños la Navidad es sinónimo de recibir regalos, para las mamás y las abuelitas que acompañaron a los niños fueron momentos emotivos abrir la bolsa y encontrar leche, avena, azúcar, panetón y chocolate, todo de primera calidad. «Gracias, ahora sí con mis nietos vamos a tomar leche y comer panetón», manifestó una abuelita de Cerro de Pasco que vive en Pachacútec.
«Este regalo le voy a dar a mi mamá para que ella nos prepare el chocolate de Navidad», dijo una niña de ocho años procedente de Mi Perú.
«Mi tía ha hecho cola desde muy temprano, aquí nosotros ya sabemos que Emmanuel nos va a dar regalar por Navidad», comentó un niño de 10 años.
Lugares como Pachacútec o Mi Perú tienen una sorprendente población infantil, pues cada familia tiene más de dos hijos y uno de los problemas frecuentes es la desnutrición infantil, por eso recibir leche, avena y azúcar ha sido el mejor regalo, pues resulta un ahorro de unos 10 soles para lo que puede ser un mejor desayuno, lonche o una nutritiva noche navideña.
Desde que se inició la campaña por la chocolatada, a fines de noviembre, respondieron personas, instituciones, cooperativas y empresas, e hicieron llegar buena cantidad de donaciones. Por eso la chocolatada fue para 17 000 niños.
Colaboradores
En la ceremonia de entrega de donaciones, incansablemente participaron el cónsul de la embajada de Japón, Koichi Shimono; el representante residente de JICA, Noriji Sakakura, en compañía de su esposa Yayoi; el presidente de la APJ, Francisco Okada; profesoras de la Academia de Cultura Japonesa; profesora y alumnos del colegio Hideyo Noguchi; jóvenes de Unión en Cristo; jóvenes de la APJ; socias y socios de Perú Kumamoto Kenjinkai; y directiva de la Asociación Emmanuel.
Al finalizar la chocolatada, Fernando Suenaga resaltó el número de 17 000 niños beneficiados por la solidaridad nikkei. Agradeció a todos los que cooperaron.
Ojiichan y obaachan con adelantada Navidad
Los 42 adultos mayores que residen en la Casa de Reposo Emmanuel almorzaron comida preparada por el grupo de voluntarias de la Asociación Emmanuel y como postre tomaron el delicioso chocolate navideño preparado por Ernesto Tsuchikame. También recibieron de la institución Emmanuel lindos regalos navideños.