Por: Luis M. Santa Cruz
La historia de nuestra ciudad está construida con las tradiciones más antiguas y los sabores más variados. Ambos conceptos se unen al momento de hablar de los diferentes tipos de postres que conocemos, unas delicias que nos vienen enamorando desde cuando asoman nuestros primeros recuerdos.
Hablar de postres es viajar en el tiempo hacia el continente asiático, donde el cultivo de caña de azúcar comenzó —sin saberlo— con un legado que abarca diferentes países, reflejando la cultura de estos.
Hablamos de las empalagosas melcochas, el famoso sanguito o el popular ranfañote, que se han ganado a pulso un lugar en la memoria de la ciudad. Un lugar que no es del todo imaginario y por el que luchan personas como Angie Oshiro.
En «Espacio Saludable by An», pastelería que dirige Angie, se refuerza la presencia de los postres clásicos y también de la nueva gama de manjares, añadiendo ingredientes netamente peruanos y pensando en la salud de los comensales.
El secreto de su dulzura
Hay que resaltar que Angie no es nueva en el mundo de la gastronomía. Al proceder de una familia vinculada con la preparación de pescados y mariscos, con énfasis en el cebiche, ha venido aprendiendo desde muy pequeña acerca de la filosofía de la cocina de sus padres. No obstante, hoy se enfrenta a un universo de sabores muy diferentes.
En Espacio Saludable by An se refuerza el sabor de los alfajores, mousses y pasteles con los beneficios que otorgan productos como la soya, la maca y la quinua; elementos fáciles de reconocer en la historia culinaria del país.
Además de estos cereales andinos, frutas como el aguaymanto y el maracuyá, traídos directamente de la selva, permiten construir un mar de sabores, redondos, alineados en una atmósfera particular, con ese toque salvaje que uno no puede encontrar a menudo.
Placeres y antojos
De esta forma, y por poner un par de ejemplos, el triffle de quinua, con el aporte ácido del maracuyá, genera un inefable placer. Y el triffle de guanábana y chocolate pasa de ser un antojo casual a una experiencia mayor.
A esto se suma una convicción por lo saludable y la posibilidad que tiene el cliente de optar por propuestas de pastelería endulzadas con stevia, como es el caso de los cheesecakes y los crocantes de manzana.
De allí que estas creaciones sean las favoritas de los diabéticos, que usualmente ven con resignación este desfile de postres, y también de los que cuidan la figura.
Oshiro afirma que eligió esta técnica para brindar productos sanos, de gran calidad y acordes con todas las dietas. Le creemos y con gusto.
Apuntes
Los dulces de Espacio Saludable pueden encontrarse en Av. Aramburú 295, en el distrito de San Isidro. Su local mezcla un estilo rústico con la elegancia de un espacio de alma juvenil.
La quinua, además de sus propiedades nutritivas, funciona bien en la pastelería, lo mismo que la kiwicha.
Con solo estos dos productos es posible preparar galletas (con un toque de café), muffins de quinua y manzana, brownies y hasta panetones.
La quinua se ofrece en grano, harina, hojuelas, polvo instantáneo y sémola. (Andina)