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El dinamismo y espíritu innovador de Melissa Nakaya Tamashiro

Por Christian Hiyane Yzena

Melissa Nakaya Tamashiro (28) no solo es la única mujer y la última de cuatro hermanos, sino también la más extrovertida y la encargada de vender la imagen de Mie’s Coffee, negocio que inauguró hace dos años y echó a andar con lo que ahorró como dekasegi en Japón.

Acaba de llegar hace un par de meses al Perú con muchas expectativas y con el restaurante andando pues sus padres se encargaron de empezar con el proyecto. Todavía está entrando a la cocina, viendo costos y especialmente cuidando a la clientela. Ella misma atiende al público y ofrece las novedades del día, entre el menú y el postre. Siempre apostó por el trabajo y la innovación con envidiable entusiasmo.

Así, antes de viajar a Nihon, se dedicó a las ventas de plantas pequeñas como el popular bonsái y le fue muy bien, pese a que muchos pensaron que no llegaría lejos. Después siguió lo de anfitriona y siempre recibió comentarios auspiciosos. Cuando llegó a Japón se traslado a la prefectura de Gunma. Su padre (que formó una contratista de empleo de nombre Koshin, y Cosmo después) hizo posible su ingreso a Emutek, una fábrica que se encargaba del armado de piezas para automóviles.

La falta de horas extras le obligó a cambiar de trabajo. Se mudó a Kasakake y luego a la ciudad de Omama. Entró a Atago, una fábrica que se caracterizó por el empleo sucio y pesado. Aquí se elaboraban piezas para los ofuro (tinas de baño). Estuvo otro año y medio hasta que en abril del 2007 decide regresar al país por un compromiso familiar, una operación a los ojos y porque siempre abrigó las esperanzas de poder estudiar traducciones que al final no pudo concretar.

Retornó a Japón en setiembre y pasó a integrar la fábrica Miyama de la ciudad de Akabori, que se encargaba de la revisión de cables de máquinas de aire acondicionado por siete años. Las jornadas de trabajo fueron parejas, no siendo menos de tres horas diarias extras las que estaba obligada a realizar. 

Muchas anécdotas para recordar, pero también extensos días de labor rutinaria. Con Mie’s Coffee en movimiento y con sus familiares pidiéndole que retorne al país (Melissa no exagera cuando apunta que si el negocio marcha mejor que nunca ha sido gracias a su carácter y personalidad) no lo pensó mucho y regresó a Lima el pasado mes de setiembre. El negocio funciona en Balconcillo, La Victoria, cerca al Paseo de la República. 

Innovación en los platos

Con el rostro de Peko chan, la popular niña que identifica a la marca Fujiya en los módulos de atención, Mie’s Coffee (un disminutivo de Mieko, el nombre en japonés de Melissa) es un lugar acogedor de luces destellantes y pequeñas, llamativas mesas rojas circulares y techo falso de color fucsia. El congelador principal acondicionado como mostrador exhibe una variedad de postres y dulces que probablemente no se consiga en otro lugar.

Dentro de la lista tenemos el crocante de piña con pecana encima, cheese cake de sauco y maracuyá, el pie cookie con pudin de chocolate y galleta vainilla, la torta payaso de pronunciados colores, tres leches, entre otras delicias más. El menú además no se queda atrás, pues los platos cambian todos los días y tiene entre sus fuertes al pollo a la francesa. Otra de las razones por la que los comensales no dejan de almorzar o cenar en Mie’s es por la variedad de ensaladas que ofrece como la andina, griega, especial y crispy, todas ellas con su respectivo aliño de vinagreta.

El café tampoco se duerme en sus laureles. Con el apoyo de su hermano Iván, encargado de la jefatura de una conocida marca de productos naturales de consumo masivo, le ha adicionado complementos dirigidos a las personas que intentan disminuir las dosis de cafeína que consumen diariamente por Ganoderma y Omega 3, recomendables para la salud. 

Los helados también tienen lo suyo. Y es que son artesanales y de primera calidad. Hay una línea premium a la que difícilmente alguien se puede contener de sabores como lúcuma, vainilla, menta, fresa y chocolate. A puertas del verano, es casi un hecho que marcara la pauta. Como se puede apreciar, Melissa intenta darle un valor agregado al negocio buscando darle al consumidor final algo diferente en sabor y calidad a un precio razonable y justo. Su secreto quizás resida en eso, en no encasillarse y explorar nuevas recetas.  

«Siempre quise poner un restaurante. Por la zona hay negocios de comida pero ninguno presentable. Puse un local bonito, original, donde se coma bien y los precios sean cómodos. Y todo va bien. He agregado más mesas», señala Melissa, que dentro de poco piensa incorporar a su carta, los deliciosos maki. Varios clientes ya están esperando la incorporación del plato japonés, ahora fusionado.

Por si fuera poco, Melissa esconde entre sus aficiones la de cantar. Y eso no es nuevo para ella porque en varias discotecas de la zona de Gunma ha hecho alarde de su voz. Rock y pop por aquí, y música criolla y baladas por allá. No es broma cuando se confiesa a Mercado Latino como una potencial interprete que añora con formar parte de la red de participantes de reality como «Yo soy». Quizás no esté lejos el día que veamos a Melissa entonar una canción frente al jurado y con una cámara enfocándola para ser vista a nivel nacional. Todo lo puede.    

Mie’s Coffee

Av. Las Américas 209, Urb. Balconcillo, La Victoria

Teléfono: 4700774

Facebook: Mie’s Coffee