La vida de uno de los dirigentes más importantes de la colectividad peruano-japonesa de todos los tiempos quedó retratada en la exposición «Carlos Chiyoteru Hiraoka: por siempre entre nosotros», un homenaje por los cien años del natalicio de Hiraoka y a su vez por el 50 aniversario de la empresa que fundó y hoy es una de las más exitosas del país.
La exposición temporal se encuentra en el Museo de la Inmigración Japonesa al Perú «Carlos Chiyoteru Hiraoka» en el CCPJ. La muestra fue inaugurada el pasado viernes 21 con la presencia de los hijos del recordado directivo kumamotano.
Francisco Okada, presidente de la Asociación Peruano Japonesa, destacó la figura de Hiraoka como uno de los personajes que dejó un legado de enseñanzas a las nuevas generaciones nikkeis. «Hoy conmemoramos las huellas que dejó en nuestra comunidad nikkei, en donde se destacó como el líder de su generación. Presidiendo nuestra asociación en 1973 y la Comisión Conmemorativa por el 80 aniversario de la inmigración japonesa al Perú en 1979, que nos legó como obra emblemática el Museo de la Memoria de los Inmigrantes y los Nikkei, que hoy lleva su nombre, la donación de dos centros escolares en Naranjal y en la urbanización Maranga, y el parque japonés en el Parque de la Exposición».
Raúl Hiraoka, hijo de Carlos Chiyoteru Hiraoka, agradeció a nombre de la familia la iniciativa de la APJ, y recordó la figura de su padre con una serie de anécdotas donde refleja que su honradez, laboriosidad y agradecimiento marcaron su vida.
«Nuestro padre vivió durante 30 años en su segunda tierra, Huanta, la Esmeralda de los Andes, lugar donde desarrolló todas sus capacidades, conocimientos y habilidades, y donde conoció a una hermosa huantina, doña Rosita Torres Galván, su eterna compañera, con quien contrajo matrimonio y formó una gran familia. Mi padre sabía que ninguna vida llegaría a ser grande mientras no faltara la disciplina, trabajo, honestidad, seriedad y perseverancia; el verdadero amor a su esposa y familia, a sus ideales y convicciones; amor a sus colaboradores, amigos y clientes, porque sabía que ellos enriquecían su vida; y su meta definida le decía todo lo que tenía que hacer y jamás se desanimó por las dificultades», indicó.
Por otro lado, los integrantes de Perú Kumamoto Kenjinkai entregaron un presente a la familia Hiraoka como agradecimiento por su invalorable apoyo a lo largo de los años. Carlos, el mayor de los hermanos Hiraoka Torres, recibió un hermoso cuadro de manos de los consejeros del kenjinkai.
Finalizando el acto protocolar, el consejero de la APJ, Gerardo Maruy, realizó el brindis de honor.
Seguidamente un grupo de trabajadores de las cuatro tiendas de Importaciones Hiraoka presentaron dos números artísticos: el baile Ondo a cargo de las damas y la Tuntuna a cargo de los varones.
En la sala de exposiciones temporales del Museo de la Inmigración se inauguró la exposición con el tradicional corte de cinta que estuvo a cargo de Carlos Hiraoka, Francisco Okada y el cónsul del Japón, Koichi Shimono.
La exposición irá hasta el 23 de enero del 2015.