Por: Alfredo Kato
Shuichiro Megata, quien entre los años 2008 y 2011 fuese Embajador del Japón en el Perú y dejara muy grata impresión entre nosotros, se encuentra desde el martes en su tierra natal, después de haber cumplido su misión diplomática en siete diferentes países que lo mantuvieron más de 21 años fuera de su patria.
Su permanencia en México se prolongó un poco más debido a la visita de los príncipes Akishino a México con motivo de la celebración de los 400 años de la Misión Hasekura. Porque en 1614 que una nave con cerca de 200 samurái, encabezados por Hasekura Tsunenaga, llegó a México (conocido entonces como Nueva España) para establecer relaciones comerciales. Desde su hogar en Tokio, el diplomático concedió la siguiente entrevista a Perú Shimpo.
¿Satisfecho con la labor cumplida?
Después de Líbano, Canadá, Indonesia, China, Francia y Perú, México fue mi séptima misión diplomática. En cada uno de estos países pude disfrutar de su cultura, arte, gastronomía, sus hermosos entornos naturales, con sus respectivos atractivos y he tenido gratos recuerdos de ellos. Desde el punto de vista de mi contribución a la diplomacia japonesa, podría decir que los resultados han sido favorables, especialmente en el Perú, ya que durante mi período como Embajador en este país me tocó el tema de la televisión digital terrestre, el proceso de negociación hasta la entrada en vigor del Acuerdo de Inversión, y el proceso de la negociación hasta el concierto sustancial del Acuerdo de Asociación Económica.
¿Qué podría comentar sobre su experiencia en México? ¿Encontró a México muy parecido al Perú?
México, al igual que Perú, tiene una fuerte simpatía por Japón y ha tenido intercambios así como una relación de amistad por muchos años. Asimismo, Perú cuenta con la civilización Inca y pre inca, y México tiene una diversidad de civilizaciones ancestrales como los aztecas. También ambos países tienen una similitud en cuanto a la cultura e historia por ser países que se independizaron de España. Sin embargo, cada uno tiene su propia cultura, nacionalismo, y una singular forma de ser, por lo que creo los hace claramente diferentes.
¿Y con respecto a los nikkei?
Haciendo la comparación de la actividad de la comunidad nikkei en Perú,tal vez por ser cinco veces mayor, es muy activa y hay una solidaridad fuerte. Sin embargo, debo decir también los nikkei mexicanos han sido activos en diversas áreas.
¿Qué es lo más importante que ha dejado en México a nombre de Japón?
Desde mí llegada a México, la inversión japonesa aumentó significativamente en el campo automotriz, el número de empresas ha aumentado a 100 empresas cada año y actualmente son más de 800 las que han llegado. Además, por la reforma energética, México ha atraído la atención del mundo, y pienso que para Japón y México, que tiene una buena relación, fue un reto avanzar a un nivel superior con estos cambios.
Es por esto, el año del 2013 al 2014 se decidió nombrar como el Año del Intercambio México-Japón para conmemorar 400 años de la salida de Japón y la llegada a Mexico de la primera misión diplomática, Misión Hasekura, en donde se ha hecho esfuerzos para que las relaciones amistosas entre ambos países sean más profundas y multifacéticas a través del intercambio cultural, académico y entre los ciudadanos. Durante este Año del Intercambio hubo varias visitas importantes.
El año pasado, el presidente de México viajó a Japón por primera vez, después de tres años de la última visita de un mandatario mexicano. Posteriormente, el ministro de Asuntos Exteriores del Japón visitó México, después de seis años de la última de un canciller a este país. Este año, el primer ministro de Japón llegó a México tras 10 años de la última visita de este tipo y poco más tarde la visita del miembros de la familia imperial. Pienso que todas estas visitas han servido para encaminar por un mejor rumbo de la amistad y la cooperación entre Japón y México. Durante tres semanas del mes de octubre pasado, en la Ciudad de Guanajuato se celebró el Festival Internacional Cervantino en donde el país invitado de honor fue Japón, presentando en éste catorce muestras artísticas con unas 150 artistas que llegaron desde Japón. Por otro lado, también en esa misma ciudad a finales de octubre se celebró la Cumbre de Rectores México-Japón y participaron representantes de 24 universidades de Japón.
Y con respecto a las relaciones entre Perú y México, países en los que ha estado buenos años, ¿qué puede comentar?
Las relaciones entre Perú y México, también se están estrechando por ser países miembros de la Alianza del Pacífico. Ambos países son amigos de Japón por lo que me gustaría que sean los países precursores de la relación entre Japón y Latinoamérica dando a conocer tanto el país, Japón, así como su literatura traducida al español. En este aspecto sería maravilloso que existiera también la cooperación y el intercambio entre la Comunidad Nikkei de ambos países.Yo acabo de regresar a Japón, pero me dará mucho gusto seguir contribuyendo para reforzar los lazos de amistad entre Japón, Perú y México.
¿Y cómo va su español?
Creo que ha mejorado, gracias a mi experiencia en Perú. Pero, de haber sabido que mi siguiente misión iba a ser México, me habría puesto a estudiar más el español cuando estaba entre ustedes.
A usted que le encanta la música, ¿tuvo la oportunidad de cantar con un mariachi?
(Ríe) Canto con frecuencia canciones como Bésame mucho y Solamente una vez. Con grata sorpresa he escuchado a los mariachis interpretan también canciones japonesas como Kawa no Nagare no Youni de Misora Hibari.