«Arquitectira tradicional en Japón» fue la charla que desarrolló el arquitecto José Carlos Hayakawa Casas dentro del marco de la 42° Semana Cultural del Japón organizada por la APJ y la Embajada del Japón realizada en el auditorio Jinnai del CCPJ.
Hayakawa inició la exposición remontándose al periodo Jomon (10 000 a. C. - 300 d. C.) incluyendo a las denominadas culturas prebudistas y sus técnicas primitivas de construcción para protegerse de las inclemencias del clima del archipiélago. Este periodo recibe su nombre debido a la práctica que se realizaba para sepultar a sus muertos provenientes de la clase alta o realeza mediante grandes montículos de tierra.
Durante el periodo (538 d. C. - 645 d. C.), después de varios años de aislamiento, Japón sufre una invasión religiosa y filosófica como consecuencia de la introducción del budismo en Japón. Para la monarquía, una oportunidad para unificar los estados bajo el mismo mando. Este es un hecho de suma importancia no solo para el aspecto político de Japón sino, también para el plano arquitectónico pues se empezaron a construir templos budistas en su pura escencia sin tomar en cuenta el contexto en el que eran emplazadas como una forma de imposición. De hecho, este estilo fue adoptado en muchas construcciones e incluso viviendas a lo largo de toda la isla.
Durante el periodo (794 d. C. - 1185 d. C.) se desarrolló el estilo Shinden, que se caracterizó por su salón central conectado a construcciones adjuntas por largos corredores cubiertos. Aunque ninguna de estas construcciones prevalece en la actualidad, fueron una gran influencia para los posteriores palacios y templos, e inclusive para la arquitectura residencial.
En el periodo Muromachi, comprendido entre (1333 d. C. - 1573 d. C.), el budismo zen apeló a la clase guerrera debido a su énfasis sobre expresiones estéticas antes que creencias y prácticas esotéricas. El zen incursiona en varias formas de arte tales como la pintura suiboku (tinta negra), caligrafía, arreglos florales, etcétera.
Durante el periodo (1573 d. C. - 1600 d. C.) surgieron nuevos principios en arquitectura residencial (estilo Shoin), caracterizándose por el uso de escritorios empotrados y estanterías, lo que mas adelante será usado dentro del estilo Sukiya con el nombre de Chigai-dana. Se usó tatamis, cielos rasos abovedados y/o artesonados, fusumas (pantallas deslizantes para separar los espacios interiores), shoji (puertas exteriores deslizantes de celosia de madera cubiertas de papel de arroz) y amado (puertas de madera pesada que pueden cerrarse en la noche o durante la inclemencia del tiempo).
El estilo Sukiya enfatizó en el uso de materiales naturales como maderos, en los que se dejaba su corteza para crear una atmósfera de relajación. El arquitecto alemán Bruno Taut proclamó que las dos máximas cúspides de la arquitectura japonesa son el santuario shintoísta de Jingu y el estilo Sukiya especialmente utilizado en el Palacio Imperial de Katsura (casa de campo perteneciente a la familia imperial del Japón ubicada al este de Kioto).
Al concluir la exposición, el arquitecto Hayakawa recibió un reconocimiento de manos de Miyuki Ikeho, directora de Cultura de la APJ.