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Yoshi Hioki conquistó al público en su primera presentación

Yoshi Hioki, notable narrador japonés de cuentos, mantuvo cautivo a un público de todas las edades durante su primera presentación denominada «Cuentos populares del Japón», que se llevó a cabo en el Teatro Peruano Japonés el domingo último, en el marco de la 42.a Semana Cultural de Japón.

Cantando una canción japonesa, Hioki hizo su entrada al escenario, para luego enseñar a todos los asistentes el tradicional saludo japonés con inclinación y pronunciando «Konichiwa», para lo cual les pidió que se levanten de sus asientos. El respetable empezó a entrar en confianza con el artista.

Inmediatamente después, Yoshi utilizó una canción para introducir al público a su primer cuento, el de la tortuga y el mono, en la que el inteligente mono, «más inteligente que cualquiera por ser un mono japonés», logra engañar a la tortuga y es la medusa la que recibe un severo castigo por haber ayudado al mono.

Las palmas no se hacían esperar. Chicos y grandes reían, cantaban y participaban de la narración de cuentos.

Luego siguió el cuento de Urashima Taro, un pescador que salva a una tortuga y es recompensado con una visita al Palacio del dios Dragón en el fondo del mar.

Posteriormente Hioki contó la historia de un viejo que tenía una gigantesca verruga en la mejilla derecha. Cierto día, se encontró en la fiesta de unos ogros, cuya música era tan pegajosa, que no pudo evitar danzar en medio de ellos. Como bailaba tan bien, el jefe de los ogros lo conminó a volver al día siguiente y le quitó su verruga. 

Tras oír la historia, otro poblador que tenía una enorme verruga en la mejilla izquierda fue la noche siguiente y repitió la historia de su amigo. Sin embargo, bailaba tan mal que el ogro, creyendo que se trataba de la misma persona, le devolvió la verruga y le pidió que no vuelva más. Y así quedó el hombre con dos enormes verrugas en el rostro. 

«La enseñanza de este cuento es lo importante que es saber bailar», expresó el narrador antes las carcajadas del público.

Siguió a ello el cuento del Uwabami, un monstruo parecido a una serpiente que se alimentaba de hombres. Los participantes no dudaron ni un segundo con hacer los sonidos de la serpientes cuando Hioki cantaba la canción de los Uwabami para digerir la carne humana.

Finalmente, el brillante narrador contó la historia de los dos viejitos y la gotera. «Este cuento me lo enseñó Pepe Kabana “Mukashi Mukashi” y yo he cambiado al lobo por el tigre», comentó entusiasmado Yoshi.

Al despedirse, el público totalmente fascinado aplaudió de pie por varios minutos al narrador japonés, quien agradeció en repetidas oportunidades. Sin duda, fue una noche inolvidable que quedará en los corazones de los muchos niños asistentes.