Por: Alejandro Yoshioka Morote
Ronald Arteta Miyashiro (32) es una de las voces nikkeis más destacadas. Su participación en diversos eventos de la colectividad es recordada por muchos amantes de la música japonesa. Sin embargo, hoy lo vemos una faceta distinta, como uno de los participantes que busca consagrarse en «La Voz Perú».
En su primera presentación, Ronald convenció a Eva Ayllón y a José Luis Rodríguez «El Puma», su talento fue elogiado por tener una voz versátil que viene siendo trabajada por la popular cantante criolla, su coach en el programa.
¿Qué te llevó a participar en La Voz Perú?
Fueron varias razones. Primero, por el trabajo con mi orquesta Generación Latina, pues es necesaria una exposición mediática fuerte y La Voz Perú es una oportunidad importante que había que tomarla. Otra de las cosas que me llevó a participar es que me lo tomé como un reto personal, anteriormente había participado en «Camino a la fama» en el año 2002 pero no llegué a una instancia que me hubiera gustado. Entonces vi que esta era mi oportunidad y el momento indicado. Mi familia, amigos y enamorada me apoyaron y animaron.
¿Cómo fue tu participación en las audiciones a ciegas?
Fui con mi mamá, que es la persona que más me apoya y es mi fan número 1. Yo había escogido para esta audición la canción Y hubo alguien de Marc Anthony, que es un tema en salsa que conozco. Pero el día de la audición te topas con que no eres el único participante, eran más de 40 personas que al igual que tú iban a audicionar, muchos estaban nerviosos, calentaban la voz, o te conversaban para calmar los nervios. Todas esas cosas te ponen más nervioso y cuando llega el momento de subir toda la experiencia que tenía en el canto se fue al agua, me sentía como un cantante nuevo, estaba nerviosísimo pero metalizado en que todo me salga bien. Cuando canté soy consciente de que pude hacerlo mejor, mi desempeño no fue como lo esperaba, pero felizmente voltearon Eva y «El Puma». Me fui con Eva porque tenía cierta afinidad con su estilo y era con quien quería quedarme y estuve feliz cuando me invitó a estar en su equipo.
¿Qué te aconseja Eva Ayllón?
Estamos preparándonos mucho, ella nos da muchos consejos y tips muy específicos sobre los temas que podemos interpretar, también tips de técnica vocal y desenvolvimiento en el escenario. Ella me indica mucho que no me pegue al estilo de los autores originales de las canciones. Es un defecto que tengo por cantar en orquesta, pues tratamos de que los temas sean casi iguales a como suenan. Entonces, Eva me dijo que tengo que ir alejándome de eso y ponerle mi propio estilo. Hasta el momento Eva se ha portado muy bien conmigo, es bastante maternal. Pero su trabajo es difícil, porque no puede encariñarse mucho con los cantantes pues en algún momento tendrá que eliminarlos. Entonces, también es bastante objetiva. En cuanto a la producción es muy bien lograda, muy ordenada y vela por el bienestar de los concursantes.
¿Cómo te iniciaste en la música?
Yo cantaba desde el colegio (La Unión) pero una vez que terminé recién empecé a participar en los concursos de la colectividad peruano-japonesa. En el Interclubes, Voces Nuevas, el Kohaku, Selectivos, etc. Luego empiezo a cantar con las orquestas.
En tonces tus inicios fueron con música japonesa.
Sí, en el colegio cuando se realizaba el Kohaku teníamos que cantar en nihongo. Cuando entré a trabajar en una orquesta tuve que hacer temas internacionales y me alejé de la música japonesa pues ya no podía participar en muchos eventos de la colectividad porque se cruzaban con mi trabajo. Pero hace poco he vuelto a participar con los eventos que promueven Pepe Onaga y Sechi Ikemiyashiro como «Noches de Enka», me pidieron que cante de nuevo y me hice un tiempo y empecé a ensayar. Me di cuenta que extrañaba ese ambiente que hay entre los cantantes nikkeis. Ahora cuando me invitan no lo dudo y participo porque sé que es importante participar en los eventos de la colectividad y me reconforta mucho.
¿A qué temas les guardas cariño?
Ahorita me gusta Kokoro no kori que la canté en el Kohaku hace poco, pero otro tema que me dio bastante satisfacción es Sanga, con el que me fui a participar en un concurso en Okinawa donde quedé en el segundo lugar. Ese tema me trae los mejores recuerdos.
¿Cómo inicias Generación Latina?
Yo empecé trabajando en la orquesta de César Teruya por cerca de siete años, y luego decido empezar un proyecto propio que ha ido creciendo. Orquesta Generación Latina se formó hace cuatro años. La inicié con unos amigos músicos a los que les propongo armar el proyecto. La orquesta ahora tiene una cartera de clientes importante, animamos eventos corporativos, matrimonios, tocamos en casinos, en distintos locales. La música para mí fue como un hobby, pero hoy es una forma de vida, se convirtió en mi empresa, el sueño que muchos tenemos.
Háblanos de la fiesta de Halloween que estás organizando en AOP.
La fiesta nace como uno de los eventos que tenía en mente participar, pero me topé con la sorpresa de que nadie iba a organizar un evento dentro de la colectividad. Propuse a AOP que yo podía organizar la fiesta, y es retomar esta fiesta para que la gente de la colectividad tenga interés de participar, que la gente que vaya pueda reencontrarse con sus amigos y no esperar solo hasta el Undokai o Matsuri. Queremos que la gente que vaya la pase bien. La fiesta va estar animada por la orquesta Generación Latina, con once músicos en vivo, con la hora loca y bloques temáticos.
Las entradas en preventa están en 35 soles, se pueden adquirir en el restaurante Nakachi y en Chanchipán (en sus locales de Huiracocha y Horacio Urteaga en Jesús María) o se pueden contactar conmigo a través del Facebook de la orquesta. La preventa es hasta el 27 de octubre, luego las entradas estarán 50 soles. Esto incluye el corcho libre y es algo bien económico teniendo en cuenta que habrá orquesta en vivo. Espero que se animen y pasen la voz.
¿Un mensaje final a todos los que te siguen?
Les agradezco a todos por las muestras de cariño que he recibido y prometo esforzarme al máximo para dejar en alto el nombre de la colectividad nikkei.